
Hoy quiero hablar de la compasión. Ciertamente no de aquel tipo de “compasión” que sentimos al oír sobre la guerra o de algún país pobre donde se muestran niños esqueléticos semidesnudos que consiguen extraernos algunas lagrimas; ni de la compasión por el mendigo que con un gesto exagerado debe mostrar a plenitud su amargo pesar para extraernos unas monedas o billetes que sobraron en el bolsillo.
El tipo de compasión que quiero describir es lo que yo le llamo una "compasión mental".
A Todo este tipo de compasión que no es mental la llaman “empatía” y según estudios recientes, esta en nuestro cerebro desde que nacemos. Usando escáneres de IRM funcional en niños normales de entre 7 y 12 años de edad, los investigadores encontraron que ciertas partes del cerebro de los niños se activaban cuando se les mostraban fotografías de personas que sentían dolor, según los hallazgos publicados en la edición actual de la revista Neuropsicología.
El autor del estudio, Jean Decety,
medlineplus, profesor en los departamentos de psicología y psiquiatría de la Universidad de Chicago, informó que la empatía parece estar "programada" en el cerebro de los niños normales, en lugar de ser exclusivamente el resultado de la guía o la crianza de los padres.
Hablemos de otro tipo de compasión: la compasión mental.
El otro día en las noticias de Indonesia se dio el caso del asesinato de un par de ancianos y su empleada que Vivian en una casa moderadamente lujosa. El asesinato se dio por robo. Luego de algunos cuantos días, el ladrón fue capturado gracias a que el mismo arrojo el arma (y por ende sus huellas digitales) que utilizo para matar a sus victimas en los arbustos del jardín de la casa (inteligente delincuente...).
El hijo mayor de los padres asesinados fue entrevistado en TV. Su declaración, a mi sorpresa, fue: “No guardo rencor al asesino, se que mis padres están con Dios ahora en el cielo y que se amaban tanto en vida que fueron al cielo juntos”…
La pregunta que me pongo es: podrías no odiar al asesino de tus padres?...
Vamos a ponerlo de otra manera, podrías sentir compasión por el asesino?
Gracias a Dios eso no paso ni jamás pasara contigo o conmigo. Pero entonces te pregunto:
Podrías sentir compasión por el colega que te jugo una jugarreta sucia?...
Podríamos sentir compasión por el vecino insoportable? Por aquel que en la calle casi nos provoca un accidente y encima al irse nos enseña el dedo del medio? …. Podríamos sentir compasión por el emigrante que nos quito la pega por ganar menos salario? O por el tipo que se coló en la fila?.. O por la pareja que nos fue infiel cuando albergamos tantas esperanzas?...O por el que te hizo una "broma" pesada en público?...y la lista es larga... podríamos sentir compasión por todo "ese" tipo de gente que mucha gente pregona odiar?...
Pero porque ser compasivos? Si al momento esas personas nos hieren? la respuesta mas certera para mi, fuera de la religión (que nos repite todo el tiempo la palabra "amar") es porque queremos ser felices...a diferencia del ofensor.
(para el Budismo la compasión es el camino a la iluminación, el sabio del Tao rebosa amor, delicadeza, compasión y simpatía, en la Biblia el segundo mandamiento es el amor a todos los demás, en hinduismo se debe practicar el “Ahimsa” que es evitar el causar dolor a todo ser ya sea por pensamiento palabra o acción ). Pero muchos devotos se olvidan de practicar...
Si recuerdan lo del Yin-Yang recordaran que si alimentamos una energía la otra se debilita porque ambas constituyen una parte del “todo”. Ahora el mundo esta en orden, quizás mañana no será igual si el yin predomina. Y tu necesitas vivir en armonía con el ambiente, con la realidad de la vida tal y como se te esta presentando o caerás en el vacio oscuro de la depresión, la ira, la venganza y por ende solo alimentaras la desdicha de verlo y convetirlo todo oscuro. Somos solo seres humanos frágiles de pasar del lado Yin al Yang si no nos aferramos al balance. Si reaccionamos de igual manera al que nos ofende ocasionamos:
1. Que nuestro cerebro se ciegue con la ira convirtiéndonos en seres irracionales capaces de cometer cualquier acto salvaje sin medir las consecuencias.
2. Al alimentar el odio o rencor, se va toda tu energía dejando muy poca para la creatividad y el amor hacia los seres que te rodean.
3. Finalmente y no menos importante, porque es bueno a veces no centrarse en pensar solo en uno mismo sino en los demás.
Con referencia al último punto. Alguna vez te has detenido y puesto a “observar” que esta sucediendo en la vida de esa persona que esta ofendiéndote?...Sera que esa persona es “feliz”? o será que es un ignorante? No me refiero a la ignorancia de matemáticas, formulas y bueno profesiones…me refiero a la “ignorancia” de no saber lo que tu estas aprendiendo ahora…el concepto de la “compasión mental” que conlleva a la paz interna y por ende a la felicidad. Claramente por su comportamiento esa persona desconoce de este conocimiento y es ignorante (como los llamaba Buda) por ende se deja llevar como hoja al viento por las perturbaciones de la vida, por los problemas, los placeres momentáneos o por las circunstancias. Vive como un animal enjaulado en su propia celda mostrando los dientes a la sociedad que quizás solo le fue cruel. Sus emociones le controlan y su felicidad gira como un cristal que puede caer y romperse fácilmente.
En las noticia que mencione anteriormente del asesinato en Indonesia (Yakarta). Las cámaras mostraron al asesino, un hombre de rostro esquelético y ojos hundidos que brillaban de terror como el de un animal salvaje que es apresado; en pantalla el confesaba su fechoría jadeando sudoroso frente a las cámaras con un grupo de joyas rescatadas que no superaban en valor al equivalente a 50 Dólares americanos en el mejor de los casos…
Su declaración pública terminó con una sentencia de cárcel...esposado fue transportado a una cárcel del Asia… Conociendo el sistema... creo que el infierno no tiene comparación a lo que le espera…