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sábado, agosto 16, 2008

Compasión Mental



Hoy quiero hablar de la compasión. Ciertamente no de aquel tipo de “compasión” que sentimos al oír sobre la guerra o de algún país pobre donde se muestran niños esqueléticos semidesnudos que consiguen extraernos algunas lagrimas; ni de la compasión por el mendigo que con un gesto exagerado debe mostrar a plenitud su amargo pesar para extraernos unas monedas o billetes que sobraron en el bolsillo.
El tipo de compasión que quiero describir es lo que yo le llamo una "compasión mental".

A Todo este tipo de compasión que no es mental la llaman “empatía” y según estudios recientes, esta en nuestro cerebro desde que nacemos. Usando escáneres de IRM funcional en niños normales de entre 7 y 12 años de edad, los investigadores encontraron que ciertas partes del cerebro de los niños se activaban cuando se les mostraban fotografías de personas que sentían dolor, según los hallazgos publicados en la edición actual de la revista Neuropsicología.
El autor del estudio, Jean Decety, medlineplus, profesor en los departamentos de psicología y psiquiatría de la Universidad de Chicago, informó que la empatía parece estar "programada" en el cerebro de los niños normales, en lugar de ser exclusivamente el resultado de la guía o la crianza de los padres.

Hablemos de otro tipo de compasión: la compasión mental.
El otro día en las noticias de Indonesia se dio el caso del asesinato de un par de ancianos y su empleada que Vivian en una casa moderadamente lujosa. El asesinato se dio por robo. Luego de algunos cuantos días, el ladrón fue capturado gracias a que el mismo arrojo el arma (y por ende sus huellas digitales) que utilizo para matar a sus victimas en los arbustos del jardín de la casa (inteligente delincuente...).
El hijo mayor de los padres asesinados fue entrevistado en TV. Su declaración, a mi sorpresa, fue: “No guardo rencor al asesino, se que mis padres están con Dios ahora en el cielo y que se amaban tanto en vida que fueron al cielo juntos”…

La pregunta que me pongo es: podrías no odiar al asesino de tus padres?...
Vamos a ponerlo de otra manera, podrías sentir compasión por el asesino?

Gracias a Dios eso no paso ni jamás pasara contigo o conmigo. Pero entonces te pregunto:

Podrías sentir compasión por el colega que te jugo una jugarreta sucia?...
Podríamos sentir compasión por el vecino insoportable? Por aquel que en la calle casi nos provoca un accidente y encima al irse nos enseña el dedo del medio? …. Podríamos sentir compasión por el emigrante que nos quito la pega por ganar menos salario? O por el tipo que se coló en la fila?.. O por la pareja que nos fue infiel cuando albergamos tantas esperanzas?...O por el que te hizo una "broma" pesada en público?...y la lista es larga... podríamos sentir compasión por todo "ese" tipo de gente que mucha gente pregona odiar?...

Pero porque ser compasivos? Si al momento esas personas nos hieren? la respuesta mas certera para mi, fuera de la religión (que nos repite todo el tiempo la palabra "amar") es porque queremos ser felices...a diferencia del ofensor.
(para el Budismo la compasión es el camino a la iluminación, el sabio del Tao rebosa amor, delicadeza, compasión y simpatía, en la Biblia el segundo mandamiento es el amor a todos los demás, en hinduismo se debe practicar el “Ahimsa” que es evitar el causar dolor a todo ser ya sea por pensamiento palabra o acción ). Pero muchos devotos se olvidan de practicar...
Si recuerdan lo del Yin-Yang recordaran que si alimentamos una energía la otra se debilita porque ambas constituyen una parte del “todo”. Ahora el mundo esta en orden, quizás mañana no será igual si el yin predomina. Y tu necesitas vivir en armonía con el ambiente, con la realidad de la vida tal y como se te esta presentando o caerás en el vacio oscuro de la depresión, la ira, la venganza y por ende solo alimentaras la desdicha de verlo y convetirlo todo oscuro. Somos solo seres humanos frágiles de pasar del lado Yin al Yang si no nos aferramos al balance. Si reaccionamos de igual manera al que nos ofende ocasionamos:
1. Que nuestro cerebro se ciegue con la ira convirtiéndonos en seres irracionales capaces de cometer cualquier acto salvaje sin medir las consecuencias.
2. Al alimentar el odio o rencor, se va toda tu energía dejando muy poca para la creatividad y el amor hacia los seres que te rodean.
3. Finalmente y no menos importante, porque es bueno a veces no centrarse en pensar solo en uno mismo sino en los demás.
Con referencia al último punto. Alguna vez te has detenido y puesto a “observar” que esta sucediendo en la vida de esa persona que esta ofendiéndote?...Sera que esa persona es “feliz”? o será que es un ignorante? No me refiero a la ignorancia de matemáticas, formulas y bueno profesiones…me refiero a la “ignorancia” de no saber lo que tu estas aprendiendo ahora…el concepto de la “compasión mental” que conlleva a la paz interna y por ende a la felicidad. Claramente por su comportamiento esa persona desconoce de este conocimiento y es ignorante (como los llamaba Buda) por ende se deja llevar como hoja al viento por las perturbaciones de la vida, por los problemas, los placeres momentáneos o por las circunstancias. Vive como un animal enjaulado en su propia celda mostrando los dientes a la sociedad que quizás solo le fue cruel. Sus emociones le controlan y su felicidad gira como un cristal que puede caer y romperse fácilmente.

En las noticia que mencione anteriormente del asesinato en Indonesia (Yakarta). Las cámaras mostraron al asesino, un hombre de rostro esquelético y ojos hundidos que brillaban de terror como el de un animal salvaje que es apresado; en pantalla el confesaba su fechoría jadeando sudoroso frente a las cámaras con un grupo de joyas rescatadas que no superaban en valor al equivalente a 50 Dólares americanos en el mejor de los casos…

Su declaración pública terminó con una sentencia de cárcel...esposado fue transportado a una cárcel del Asia… Conociendo el sistema... creo que el infierno no tiene comparación a lo que le espera…

11 comentarios:

amor y libertad dijo...

yo defiendo el perdón sobre todo como terapia propia para librarse de la carga del odio, supongo que comprendes, un perdón egoísta por así decirlo que ni siquiera es necesario comunicar al ofensor, un perdón que a ti mismo te dé paz

bs

santi

KIKELIN dijo...

Patricia, diste en el clavo una vez más. El odio y la ira, a quién daña más es a uno mismo. ¿la compasión mental de la que hablas? Se consigue teniendo una profunda conciencia de que todos somos hermanos y formamos parte del mismo organismo.
Difícil en muchos casos (como el que nos hablas), pero seguir aprendiendo es seguir viviendo.
Un post maravilloso.
Un beso. Kike.

Esther dijo...

La noticia tuya me recordó a un episodio violento que ocurrió aquí con una persona famosa pero, que por suerte no murió. Tb a otro menos reciente del que no tuvo tanta suerte la familia afectada. La verdad es que es terrible.

Tienes razón y ese lugar oscuro de venganza, tristeza, etc. creo que lo he pisado alguna vez. Lo que últimamente hacía era que si una persona me hacía algo, pues yo respondía con lo mismo o con algo parecido si me sentía capaz y podía. Es que yo no lo veo como un acto maléfico porque, es verdad que le estaré fastidiando, pero por otra parte, a esa persona la haces un favor para que se dé cuenta de lo que te ha hecho y es que no creo que exista a veces algo mejor para comprender a los demás que que te pasen sus mismas cosas y sentirlas en su misma piel, porque puedes imaginar esas cosas pero, nunca será lo mismo. De todas formas, creo que tienes razón pero, así soy yo... ...vivo en continua contradicción. Espero no estar dejándome guiar por el lado oscuro, no quiero vivir en ese agujero. De todas formas, lo pensaré. Lo bueno de este mundo es que aquí todos podemos aprender de todos y como dicen por ahí, todos somos hermanos aunque en la gran mayoría de los casos no sea directamente.

Tus textos, siempre llenos de sabiduría. Me gusta leer y escuchar palabras sabias, aunque no siempre las haga caso. De hecho, tengo a una persona cerca de la que me encanta escuchar sus discursos, para mí es un sabio.

Saludines y buen finde.

Patricia dijo...

Santi:
Esa es la manera mas pura de perdonar, me alegra mucho que tengas ese alto nivel de perdon.

kikelin:
Cuan certero fue tu comentario...gracias por recordarme lo integrado por hermanos que esta nuestro mundo. Vamos aprendiendo, poco a poco.
Besos.

Esther:
Mi querida amiga Esther; ponte en el caso de que tengas una fiera en frente y una puerta cerca tuyo, tienes dos opciones, la primera atacar la fiera y la segunda huir por la puerta. Cual elegirias?
Si eliges la primera es muy probable que salgas herida pues la hiera esta acostumbrada a solo herir. Si eliges la segunda no tan solo te liberas de la fiera pero tambien tomas la libertad.
No creo que exista en este mundo persona que no haya sido herida por otra. La vida es una escuela, la persona en realidad nos esta ensenhando a ser pacientes y sin la presencia de esa persona seria imposible poder alcanzar la paz y el camino a la felicidad, aunque resulto de verlo asi. Pero tu eres quien esta en control de la situacion puedes elegir darle la misma medicina a la fiera o salir por la puerta y darte el regalo de la paz recordando que el amor esta libre de pasiones. Y viviendo la realidad tal y como es sin desear cambiarlo todo. La leccion al ofensor, creeme, siempre llega llega contigo o sin ti...
Me alegra mucho que tengas una persona sabia cerca, ese es un gran regalo en la vida...
Muchos abrazos y feliz fin de semana tambien :)

Maria dijo...

Yo creo que si es posible sentir la esperanza de que quien ha hecho daño deje de sufrir y vea la luz, pero para ello tendríamos primero que estar en paz con el propio sufrimiento y con los apegos ¿no es así? ¿No es eso un principio de "iluminación"?

Tawaki dijo...

Puedo sentir compasión por aquellos que no saben lo que hacen, que delinquen por pura necesidad o que se arrepienten de forma sincera. El resto, los que son conscientes de que hacen daño, no merecen compasión en el sentido que le das en esta entrada. A mí me inspiran compasión sus víctimas.

Un abrazo.

cheguevara dijo...

lo siento*
mi nivel de perdón es bajo, y si son cosas aberrantes, directmente nulo*
abraccio
CHE

Patricia dijo...

Maria:
Es verdad que estar en paz con uno mismo y con los apegos nos da un indicio de iluminacion porque sino vivimos de manera "reactiva" y sin equilibrio, pero a mi parecer no es una ley "Post hoc ergo hoc" yo creo que uno puede sentir compasion mientras sienta en su corazon la pureza de este sentimiento, la sabiduria crece cuando somos capaces de observar con claridad en cada momento.
Me alegra tenerte aqui..gracias por venir.

Tawaki:
Esta es solo una representacion del mas puro sentimiento de compasion que se abre a todos en general tratando de entender la realidad sin perjuicios ni juicios. Claro que es perfecta y mental. Tu tienes el libre albedrio y eso te permite elegir.
Gracias por venir,
un saludo y abrazo!

Cheguevara:
Esta bien querido amigo...todos tenemos nuestra manera de ver las cosas...y yo las respeto con mucho carinho.
Abrazos a ti tambien...

Hada Saltarina dijo...

Mi querida Patricia,
Me ha encantado tu texto. Es muy difícil perdonar en caliente, creo yo; pero es muy higiénico hacerlo al menos en frío, porque si no, uno corre el riesgo de parecerse demasiado a su ofensor. En una ocasión, me resultaba muy difícil perdonar a alguien, y en meditación sentí una frase que no he podido olvidar y que más o menos viene a decir esto: "es lógico no perdonarlo por como es ahora, pero perdónale por la luz que llegará a ser". Me resulta de mucha ayuda.
Un abrazo

Maria Durga dijo...

Hola Patricia, he llegado a tí a través de otros blogs y estoy encantada de haberlo hecho, me gusta, me gusta mucho tu lugar.

En cuanto a esta entrada deseo felicitarte es bárbara.
"Compasión por el colega que te jugo una jugarreta sucia?" preguntas, y me viene a la mente que hace muchos años, cuando comenzé a leer sobre budismo y la compasión y hablaban sobre lo mismo que tú, yo me decía: "Dios! podría yo perdonar y sentir compasión por un hombre que violase a mi hija?" me parecia lo peor que me podría pasar en aquellos días y no hallaba respuesta, solo preguntas ¿podría yo perdonar y compadecer? me parecía increible. Perdonar, si, me era más o menos fácil, nunca he sentido rencor, pero sentir compasión... Hasta que un buen dia tuve el privilegio de comprender en toda su profundidad el sentimiento de compasión, pude discernir entre el hombre que causa el daño y sus actos. Jamás podría yo aprobar un acto delictivo, pero el hombre... el hombre cómo tú bien explicas, no siempre es dueño de sus actos, qué sabemos de él y sus circunstancias? ¿Estoy segura de mi si hubiese vivido y padecido las circunstancias de ese hombre?
Si Patricia, a dia de hoy puedo decir que siento compasión no sólo del colega de la jugarreta sucia, sino de todos aquellos que por ignorancia átentan no sólo hacia los demás sino y esto es lo más importante, me parece a mi, atentan contra si mismos.

Bueno, siento la extensión de mi comentario.

Volveré si lo permites.
abrazos desde el alma

Patricia dijo...

hada saltarina:
Que bonito mensaje querida amiga, es bueno perdonar por la luz que lleva dentro y entenderlo con compasion cosa qeu es un poco dificil al principio pero que se va aclarando al entender las circunstancias de la persona, su medio, su propio karma...
un beso,

Maria:
Bienvenida!
Me encanto tu comentario, tienes mucha razon, es un proceso que necesita entenderse y trabajarlo dia a dia...porque asi uno se libera del mismo pesar que carcome el corazon y solo lo envenena...
Gracias por venir, eres bienvenida cuando desees,
Un beso,