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domingo, junio 14, 2015

Dime como hablas y te diré quien eres.




Palabras, palabras, palabras…¿.cuan importantes son en nuestras vidas? …¿lo son?

Aún recuerdo el día que presente a mi hermana a mis amistades en Indonesia, en indonesio  la palabra “hermano o hermana” se traduce por “kaka”…así de simple; y ya me imagino que están pensando (sobre todo si tu hermano mayor te causó dolores de cabeza).  Debo confesar que en algún momento sonreí con placer al presentar a mi hermana abiertamente como  “mi kaka” …por el contrario hermano o hermana menor se traduce por “Adek” …no es mi culpa (los indonesios saben lo que hacen jo jo). La verdad es que esta y otras palabras  cambiaron un poco  mi “percepción” sobre su efecto en mi vida…ya me acostumbre a leer “semen a la venta” (por cemento a la venta)…o “Verga” como nombre (y dicho sea mi nombre como nombre masculino). ..En fin.(solo lo entenderan en algunos paises)...

Es interesante mencionar a Anthony Robbins; “Las palabras que escogemos para comunicarnos pueden tener un poder, las palabras que utilizas habitualmente cuando te comunicas con otros o contigo mismo pueden afectar tanto que crean una experiencia o aún mejor, tu diaria experiencia”. Y fue tan intenso el estudio de Robbins que invento lo que el llamo “El vocabulario que transforma”.  Las palabras que utilizamos se convierten en nuestra experiencia, decir “estoy enojada” te dará una emoción muy diferente a decir “estoy molesta” o “estoy furiosa” aunque quizás el sentimiento en sí, sea el mismo (y no al revés)…y la cosa puede ir más lejos; si te pones a observar…. ¿cuantas palabras que describen una emoción positiva pronuncias en un día? Y ¿cuantas emociones negativas? Quizás te des cuenta que “estado” estas creando en tu diario quehacer. Según Robbins algunas lenguas nativo-americanas no conocen la palabra “mentir”.

Podrías utilizar algunas palabras para disminuir tu estado emotivo, quizás eliminar de tu vocabulario la palabra “depresión” y ver el efecto que causa en ti, o utilizar la palabra “prefiero no tomar café” en vez de “odio el café” (u otras cosas o personas que crees “odiar”) cambiar la palabra “fracaso” por la de “aprendiendo”…

Si ponemos atención en la manera como nos comunicamos con otras personas, también veremos el efecto del que somos capaces de crear…o destruir… De hecho nuestros padres crearon muchas cosas en nuestro comportamiento solo mediante la manera como se comunicaban. De hecho el autor del libro “Las palabras pueden cambiar tu vida” afirma que hablando de manera positiva y optimista frecuentemente ayuda a estimular la actividad del lóbulo frontal responsable de actuar y de planificar.
En fin, vivimos en un mundo lleno de comunicación verbal, los expertos en marketing lo saben, los médicos, negociadores, políticos,  terapeutas conscientes… y….tu y yo….quizás sería bueno empezar a escuchar, sobre todo escucharnos más y poner  atención en lo que decimos… tomar control de nuestras vidas en todo sentido.


Mi hermana acabo acostumbrándose a mis bromas, sabe cuánto le quiero… y su estadía en Indonesia termino junto a la familia en una larga mesa riendo, todos cenando frente al mar mientras que un grupo tocaba la canción “Sukiyaki”...el cielo se vestía de rojo…y ….ahhh jamás lo olvidaremos. …
La vida se merece una oportunidad para ser feliz.

10 comentarios:

Genín dijo...

Espero que los abuelos no los llamen "plasta" o alguna lindeza por el estilo...jajaja
Besos y salud

Gabriela dijo...

A veces, nos encontramos con este tipo de situaciones. En Kenia, Kaka es un nombre bastante común. Orina también es nombre de pila... nunca mejor dicho, ja. ja.
No solamente la vida merece la oportunidad de ser feliz, todos nos la merecemos.

AMALIA dijo...

Es muy importante el significado y la utilización de las palabras.

Muy linda tu entrada .

Un beso. Me alegra volver a leerte.

Hada Saltarina dijo...

Es verdad que el lenguaje puede modificar nuestro modo no ya de comunicarnos con otros sino de conocernos a nosotros mismos. Me gusta mucho estudiar idiomas porque el diferente empleo de vocablos así como de construcciones gramaticales según cada pueblo nos habla de su filosofía, de como ven la vida. Sin duda el lenguaje debería cuidarse y respetarse más como muestra de que nos cuidamos y respetamos a nosotros mismos.
Besos

Conral dijo...

Patricia, "La vida se merece una oportunidad para ser feliz." Esta es la frase última que escribiste y es maravillosa. La comparto. Me dio mucha alegría ver que publicaste una entrada y, como siempre, es un placer leerte. Yo tb tengo una hermana y me imagino en vuestra situación hartándonos de reír. Qué buena es la risa.
Disfrutad mucho la familia.
En cuanto a las palabras, te doy la razón. No tenemos que darle tanta importancia pues su significado es muy relativo... depende, siempre depende....

Un abrazo, amiga. Cuidate y sé feliz.

unashorasdeluz dijo...

Patricia,
Veo que regresas con fuerza, se añoraban tus artículos. En cuanto a las palabras, puedo contar que mi abuela,de tierra catalana,llamaba a sus hermanas (tetas) la teta Carmeta, la teta Mercè...a mí me hacía mucha gracia, pero nunca lo introduje a mi expresión diaria y creo que se ha ido perdiendo, por lo menos en Barcelona.
Un abrazo.
Júlia

Sort dijo...

En mi trabajo tengo contacto con gente de Estados Unidos, Canadá, Perú, Colombia, China y Arabia. Debo cuidad mucho lo que escribo en los correos o lo que digo en conferencias porque aunque a veces hablemos en español, es muy diferente los términos que usamos y se interpretan de diferente manera.

Una entrada muy interesante.

Saludos

**kadannek** dijo...

Reí con tu sonrisa al presentar a tu Kaka. Qué hermoso volver a leerte. Me inyectas siempre de entusiasmo, de alegría, de buen humor. Irradias luz como un sol.
Y estoy muy de acuerdo con todo, no porque me deje influenciar, sino por propia experiencia, estudio y observación. Las palabras, el sonido, tienen una frecuencia que se eleva, disminuye o se transforma un poco según las intenciones con que las pronunciemos (entiéndase, como el estado mental con el que las decimos), éstas quedan vibrando en nuestro entorno, por eso pueden perjudicar mucho a quien van dirigidas, a quién las escucha, pero sobre todo, a quien las pronuncia.Si entendiésemos el real poder creativo y destructivo del verbo, cuidaríamos mucho más de lo que hablamos y de la forma en la que lo hacemos.

Gran enseñanza la que nos dejas. Me alegro por tu alegría!

POESIAS SENSUAIS E CONTOS dijo...

O saber adquirido vale ouro. Um maravilhoso e belo fim de semana.

Ernesto. dijo...

Muy cierto, Patricia, lo de sustituir algunas palabras "negativas" por otras positivas, que por otro lado reflejan mucho más la realidad. Tuya, ajena y de lo que te rodea.

Es más, hilvanando con tu entrada sobre la física cuántica, sabemos que con la palabra, el pensamiento y el sentimiento creamos la realidad que vivimos.

Esto no es fácil de aceptar por quienes piensan que la realidad es una... para todos, y que ellos sólo se limitan a percibirla, y... mayoritariamente a "sufrirla".

Buenos textos, amiga.

Un abrazo.