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domingo, septiembre 18, 2016

La Clave de la felicidad está en la energía





Una cosa interesante, en la universidad de Chulalongkorn en Bangkok, un profesor llamado Art-ong Jumsai realizo un experimento con sus estudiantes: Les pidió a todos cultivar caléndulas a partir de semillas. Para el experimento seleccionaron solamente plantas de semillero de cinco centímetros de alto y luego se dividieron en dos parcelas. Las condiciones climáticas, de agua y condiciones físicas fueron exactamente las mismas para ambas parcelas. Luego se distribuyeron los estudiantes en dos grupos. A cada grupo se le asignó una parcela para su cuidado, exceptuando que a uno de los grupos de estudiantes se les pidió a demás entregar “amor” a sus plantas. Irradiando imaginariamente luz con amor, hablándoles con amor y compasión, recordando el amor a sus padres o seres amados junto a sus plantas e incluso algunos alumnos oraban por la felicidad de sus plantas. ¿El resultado? Las plantas que recibieron amor crecieron mucho más altas, dieron muchas más flores. Estadísticamente las plantas que recibieron amor crecieron más fuertes en un 49.2%. Al final y luego de varios análisis científicos a ambas parcelas los estudiantes tuvieron que aceptar que el único factor que pudo afectar mucho fue el amor. Que su poder realmente existe y que es una forma de “energía”.

Algo más, el otro día me regalo un libro un amigo que viajo a la India hace tiempo atrás. A demás de sus aventuras me conto que su viaje fue exclusivamente para visitar a Sai Baba. El libro se titula “El encuentro de un padre católico con Sai Baba”, escrito por Don Mario Mazzoleni. Sai Baba solía poner mucho esfuerzo en la educación pues sabía que es en los primeros años que los humanos podemos asimilar y crear sociedades más correctas que las actuales. Su sistema educativo además del currículo convencional también se basa en cinco valores: Verdad, Correcta Acción, Paz, Amor y la no violencia. Cada valor es ahora asociado con una técnica específica y cada valor y técnica esta inter-relacionada. Su sistema en realidad conlleva una estructura sistemática muy bien elaborada que con el tiempo atrajo varios investigadores. Los niños demuestran mejores comportamiento, mejor equilibrio, y una mayor armonía en el desarrollo de la personalidad. El programa ya gano aceptación en otros países como en Tailandia, Dinamarca, Alemania e Italia. ¿Cómo pueden estos valores hacer un cambio tan intenso en la personalidad e por ende la sociedad? 

Como decía tan hermosamente mi amiga “HadaSaltarina” en su blog que lo recomiendo pues les dará muchas luces en la vida siendo tan variado. Ella dice: “Pero si cada uno de nosotros nos interesáramos en no sembrar conflicto, entonces es cuando no solo conseguiríamos paz, es que sencillamente, seriamos paz”

Quizás en estos tiempos es difícil de creer en sensaciones y emociones como el amor, la paz, u otro tipo de virtudes. Estamos acostumbrados a ver noticias de guerras, violencia y el efecto de las ganancias monetarias en las sociedades incluyendo la corrupción. Lo peor nuestras sociedades tampoco cooperan mucho y es mas todos hemos visto familias carentes de amor y paz entre sus propios miembros.

A muchos nos han herido otras personas, es verdad.…muchos hemos sido víctimas de la crueldad e ignorancia ajenas, a veces sin haber causado daño alguno…la verdad es que en cualquier escala he podido ver por el mundo victimas de guerras, del abuso laboral, aun de la violencia familiar o de la traición…en fin... ¿Qué solución?....enfriar el corazón y la desconfianza unos con otros no es la respuesta. 
El monopolio de las películas actuales muestran como un gran valor y cualidad el tomar venganza con destrucción, matanzas…..coger ojo por ojo y diente por diente…y le llaman “héroe”…
A eso se suma el tráfico de niños, personas que solo son tratadas como un objeto de satisfacción…que pena.
¿y qué hay de las amistades? Pareciera que muchos las filtraran en una lista con nombres de aquellos que pueden ser “aceptados” como si solo son importantes cuando les ayudan a “subir” en la escala profesional u otros beneficios…y finalmente llamamos éxito personal digno de admiración a tan solo aquel que es medido con el número de bienes materiales que uno atesora. 
 
Todos desearíamos vivir felices, todos en realidad vamos en búsqueda de la felicidad…de una u otra manera deseamos el bienestar propio y el de nuestras familias. Deseamos sentirnos plenos y satisfechos con la vida, satisfecho con las relaciones, sanos emocionalmente y psicológicamente, sentirnos amados y amar de verdad. Todos deseamos paz en nuestra vida. Pero como decía Buda, ¿cómo podemos cosechar flores sin saber arrodillarnos en la tierra? ¿Cómo podemos esperar la felicidad si no sabemos cómo lidiar con el sufrimiento?

Todo lo que percibimos en este mundo físico, es en realidad no físico…Muchos textos científicos ya comienzan a comprobar que todo cuanto nos rodea es energía. Somos más de lo que creemos que somos y nuestras acciones pueden crear un efecto domino mucho más impactante de lo que imaginamos. Según Tesla para descubrir los secretos del universo es necesario pensar en términos de energía, frecuencias, y vibraciones… Si tan solo nos detenemos a observar un átomo bajo un microscopio veremos un tornado como un vórtice. Sentimientos, pensamientos y emociones juegan un rol muy importante, gracias a la física cuántica aprendemos que si todos estuviéramos en ese estado de paz interior este afectaría todo cuanto nos rodea incluyendo una fuerte influencia en los que nos rodean. Y allí donde está tu atención esta su existencia, aleja tu atención y con el tiempo se esfumara…hasta desaparecer……

De hecho el amor es la energía más importante…y en realidad el que más necesita la humanidad. Dar sin esperar recibir nada a cambio, ser tolerantes unos hacia otros, aprender a perdonar y tratar con respeto a otros como a uno mismo, y finalmente sobre todo amarse a sí mismo intensamente tan intensamente que nos de la confianza de que podemos ser felices porque nos lo merecemos, de que merecemos tener una vida pacífica y feliz como en nuestros sueños. Y esta energía se podría expandir a los animales y la naturaleza que están siendo tan afectados actualmente…no es una teoría imaginaria, infantil o irreal…tampoco es “inalcanzable” como muchos pregonan en su encerrada frustración…piénsalo…. ¿No es acaso un mundo pacifico lo que todos deseamos? ….y en ese caso, ¿es que no está en  nuestras manos lograrlo?...

“No podemos seguir fingiendo día a día que alguien, en alguna manera pronto hará un cambio. Todos somos parte de la gran familia de Dios. Y la verdad, ya sabes… todo lo que necesitamos es amor”
De “We are the World”- Michael Jackson y Lionel Richie -

9 comentarios:

Genín dijo...

Si, yo creo que va a pasar con nuestra forma de ver y vivir la vida como con el cambio climático, a nadie le interesaba que fuera cierto, así que desdeñaban sus consecuencias pensando que nada se iba a notar hasta dentro de muchos años, pero ahora es innegable y ya se empiezan a preocupar y pensar que hay que tomar decisiones en serio. Lo mismo va a pasar con nuestra calidad de vida material y espiritual, cuando ya los suicidios nos alarmen y comencemos a tomar medidas, cuando la infelicidad sea manifiesta, quizá entonces tomemos en consideración lo que se relata en esta entrada, en cuyo contenido yo creo.
Besos y salud

Hada Saltarina dijo...

Sí, el amor es una gran energía a veces muy mal empleada y comprendida. No hay más que aplicar una verdad que el mismo Jesucristo nos transmitió: tratad a los demás como queráis que os traten a vosotros. Quizá no estaría de más aplicar y desarrollar un poquito de empatía.

Ah, y muchas gracias por aludir a mi blog en tu post. Me ha hecho una enorme ilusión! Graciassss!

Muy trabajado e interesante tu artículo. Es una pena que formando parte de un Todo, no sepamos ni queramos verlo. Pero lo cierto es que con el Amor todos ganamos.

Muchos besos, querida amiga

Buscador dijo...

Los sueños se multiplicaban sin resultado. Su corazón latía, sus pulmones respiraban, tenía salud y estaba en época de descubrir...Sin embargo se sentía perdido en la inmensidad de su mundo interior; no comprendía absolutamente nada...

Se deslizaba por el tiempo plagado de deseos como quién espera la suerte en un juego de azar. Adoraba la música hasta calarle las entrañas y, tenis una vocecita profunda que le indicaba qué hacer. El mundo estaba en sus manos pero soñaba sin tener algo sólido; como si su conciencia no tuviera conexión con cosas profundas esperándolo...

Se desesperaba esperando buscando una unión. Su sentir de la música era profundo pues en menos de 1 segundo con una nota, reconocía el tema y era aquella huella tan profunda, que paerecía inalcanzable. En momentos determinados escuchaba a su voz indacándo el camino a seguir pero, ¿Cómo demonios podía alcanzar se a simismo...Para colmo estaba enamorado de un lucero de ojos azules y tampoco sabía conquistarla...

Era difícil convertirse en un hombre de luz. Tenía angustias por crecer sin encontrar la manera de crecer. Su potencial se multiplicaba pero, era tan joven...Su oído se iba detrás de cualquiera para escucharlo mas parecía que la gente no tenía conocimientos de esas cosas que existían en el corazón o, es que el estaba enfermo del alma.

Poco a poco oraba al altísimo en alcanzar su sueño y tuvo respuestas en la oración, La solución era simple por encontrar una aguja en un pajar pero el la encontró. La sinceridad de todo lo que le rodeaba y desnudarse, le abrió caminos insospechados. A cada paso que daba, la profundidad lo llevaba a algo más lejos y ese más lejos a una frontera que al cruzarla, encontró a Dios...

Conxita Casamitjana dijo...


Interesante tu reflexión, me quedo con ese sencillo "no sembrar conflicto, entonces es cuando no solo conseguiríamos paz, es que sencillamente, seriamos paz”. Tan fácil y tan difícil al mismo tiempo.
Saludos

Gabriela dijo...

Que todos somos energía es una verdad innegable, por eso es preferible atraer la buena energía tratando de estar siempre en buena onda.

**kadannek** dijo...

No quiero sonar condescendiente, pero no podría estar más de acuerdo con todo lo que compartes, aunque tengo un poco en duda la idea de "dar sin esperar recibir", pienso que en términos más generales tenemos que entender que todo tiene una reacción, y sea lo que sea que entregues, debes estar preparado para lo que llegará a ti. Si abres los brazos hacia la dicha, llegará a ti la prosperidad. Si levantas el puño, agresión vendrá a ti. Somos los que sembramos. Así que hay que estar más conscientes de lo que damos, pero es lindo dar amor porque te nace y no porque quieras un beneficio más que hacer sentir mejor al otro.

He experimentado con fuerza eso de la energía, todo es energía. El mundo que vemos ha sido generado no sólo por nuestros actos, sino por nuestros pensamientos y sentimientos que se dirigen con cierta frecuencia afectando positivamente o no, la vibración de nuestro entorno. Si queremos cambiar el mundo, hay que modificar nuestra propia frecuencia vibracional.

Yo, justamente acabé una amistad porque esa ideología de "ojo por ojo y diente por diente", terminó por cansarme. Me parece un error actuar así. No puedes permitir que las reacciones del otro dominen tus propios actos. Yo no tengo por qué responder en el mismo nivel errático del otro sólo porque ese otro esté enojado. Su enojo le pertenece a él, no a mí. Además, caer en juegos estúpidos de indirectas o dimes y diretes sólo causa más dolor. Aquí es cuando hay que aplicar la sapiencia interior y saber que la opción más sana es callar y dar un paso al costado.

Es una entrada hermosa y la agradezco, pues me ha ayudado a reafirmar mis convicciones.
Un abrazo.

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

La.energía sigue al pensamiento. provechemos su gran potencial en la buena voluntad y el amor.


Besos.

Anónimo dijo...

Preciosas y profundas palabras.

Me ha gustado mucho esta reflexiva y excelente entrada.

Un beso

unashorasdeluz dijo...

El mundo entero está falto de amor, los niños, los adultos, los ancianos, y pensar que hay una fuente inagotable de amor que reside en nuestro propio interior y al que sólo acudimos de vez en cuando.
Mucho amor Patricia

Júlia