
Es interesante que justo 10 minutos de ejercicio de intensidad moderada pueda ayudar a los individuos que sufren de depresión y ansiedad a mejorar la autoconfianza y el amor propio, y a proveer de distracciones positivas y habilidades difíciles, según The Mayo Clinic Health Source.
La verdad es que el ejercicio también es bueno para el cerebro: el ejercicio ayuda a promover la mejoría funcional del cerebro y médula ósea por medio del incremento de los neurotrófinos, un factor de crecimiento envuelto en procesos neuronales, tales como el aprendizaje , la memoria, la locomoción. Un informe publicado en Las Actas de la Academia Nacional de Ciencia, explica que la actividad física estimula las neuronas dañadas para regenerar sus axones, mecanismo de evolución primaria, o conector del sistema nervioso.
La verdad es que el ejercicio también es bueno para el cerebro: el ejercicio ayuda a promover la mejoría funcional del cerebro y médula ósea por medio del incremento de los neurotrófinos, un factor de crecimiento envuelto en procesos neuronales, tales como el aprendizaje , la memoria, la locomoción. Un informe publicado en Las Actas de la Academia Nacional de Ciencia, explica que la actividad física estimula las neuronas dañadas para regenerar sus axones, mecanismo de evolución primaria, o conector del sistema nervioso.
Si eres de las personas que intentaron seguir una rutina de ejercicios y no perdieron nada de peso y es mas al terminar se encuentran demasiado cansados y de mal humor…entonces es por una simple razón: No estas utilizando el concepto de “entrenamiento del metabolismo”. No estas haciendo lo que se debe hacer.
El entrenamiento del metabolismo se refiere a poder realizar ejercicios aeróbicos y anaeróbicos de manera correcta. El ejercicio anaeróbico significa "sin aire", y hace referencia al intercambio de energía sin oxígeno en un tejido vivo. El ejercicio anaeróbico es una actividad breve y de gran intensidad donde el metabolismo anaeróbico tiene lugar en los músculos. Son ejemplos de ejercicio anaeróbico: el levantamiento de pesas, los sprint y los saltos; cualquier ejercicio que consista de un esfuerzo breve es un ejercicio anaeróbico. El ejercicio aeróbico, por otro lado, incluye actividades de menor intensidad desarrolladas en periodos de tiempo más largos, tales como andar, correr, nadar y andar en bicicleta. Éstas requieren una gran cantidad de oxígeno para generar la energía que se necesita en un ejercicio prolongado.
El ejercicio aeróbico quema la grasa, mejorar tu sistema inmune y te da mas energía. Muchas personas se exigen mas allá de la capacidad de su corazón ejercitando solo el estado anaeróbico. Sin saber que este tipo de ejercicio solo utiliza azúcar. Como tu sistema nervioso demanda el uso de dos tercios de tu azúcar en la sangre, se crea un déficit que puede causar problemas neuromusculares como dolor de cabeza o desorientación.
Bueno los ejercicios aeróbicos deben ser realizados en tu zona de frecuencia cardíaca ideal que es 180 – tu edad. Si no te interesan los lugares abiertos; el gimnasio es una buena opción para empezar con maquinas cardiovasculares que es lo mismo que ejercicios aeróbicos. Lo mejor es empezar lentamente, 15 min. Dos a tres veces a la semana e ir ascendiendo poco a poco hasta llegar a lo ideal que es 5 veces a la semana por 30 min por lo menos. A demás que las maquinas te ayudan a controlar el tiempo, distancia, calorías consumidas y algunas tu corazón.
Las personas que solo hacen dietas y no realizan ejercicios en realidad pierden peso pero la mayoría de ese peso es musculo! No es bueno perder músculo debido a que la masa muscular es activa desde el punto de vista metabólico, lo que significa que quema calorías aun cuando no está en uso. La grasa, por el contrario, no es metabólicamente activa.
Bueno, según estudios realizados por laboratorios de medicina del deporte en Corea y Japón; la mejor rutina para perder grasa en el abdomen es la combinación de tres veces al día de ejercicio con pesas(anaeróbico) con ejercicio aeróbico (maquinas cardiovasculares por ejemplo). La combinación (aeróbico y pesas) permite perder grasa y recuperar musculo. Todo esto sumado a una dieta apropiada (eliminando excesos de azucares, grasas, sal o carbohidratos) rica en vegetales y frutas.

Esto me recuerda una frase de Buda” Mantener nuestro cuerpo saludable es una obligación, caso contrario no podremos obtener una mente clara y fuerte”.
El estrés del trabajo reduce cada día que visito el gimnasio, a la gente de Indonesia no le gusta mucho la charla, y esto creo que es una costumbre del Asia; respetar el silencio...bueno en realidad esto me facilita a no "distraerme" (excepto cuando llega el entrenador de Aikido je je ). Yo trato de mantener una rutina que a penas comienzo a tomarla en serio, se que es duro, y por eso no solo pongo esta nota en mi post pero muestro con mis fotos que yo misma lo practico, no podría pregonar algo que no practico eso seria charlatanería ¿no es así?. Se que aun me falta mucho por hacer para sentirme sana y feliz como soy por eso siempre voy al gimnasio con mi mejor amigo, un ipod que me brinda las mejores canciones de motivación como “step by step” de Whitney Houston, mis problemas los veo como mi meta física y mientras mas ejercito mas voy pensando que los voy resolviendo y en ese momento se que paso a paso puedo llegar donde quiero. Mi recompensa la siento con el cansancio de placer en la ducha por haberme dado vida.
Sabían que la hormona HGH (Human Growth Hormone) también llamada “Fuente de la Juventud” nace en todos pero va disminuyendo con la edad? Las buenas noticias es que Los ejercicios físicos también sirven para estimular la hipófisis para que produzca más HGH. Y esta hormona:
Ayuda a disminuir las arrugas
Ayuda a perder peso
Recupera el color del cabello y ayuda a su crecimiento
Mejora la textura y elasticidad de la piel
Aumenta la energía
Ayuda a tener apetito sexual
Disminuye el colesterol
Regenera el corazón el hígado los riñones y los pulmones
Disminuye la presión sanguínea
Restaura la masa muscular y ósea,
Todo esto me recuerda a una frase que la escritora Elizabeth Gilbert escribió en su libro Comer, rezar, amar:
“…En la silenciosa penumbra de aquella playa mi corazón le dijo a mi mente: Te quiero, jamás te abandonare, siempre cuidare de ti. Esa promesa me salió frotando del corazón y la atrape con la boca, donde la guarde saboreándola mientras me iba de la playa a la caseta donde vivía…”
¿Que hay de ti? ¿Cuánto te quieres? ¿Estas dispuesto(a) a hacerte esa promesa?...


