Una de las preguntas que más me impacto de
Anthony Robines fue: “¿Quién eres?”
Si podría describirme (brevemente) en un
diccionario bajo mi nombre…¿que pondría?...¿Mi nacionalidad? ¿Mi profesión? ¿Mi
religión? ¿Mi apariencia física? ¿Mis gustos y disgustos? ¿ Mis temores y
logros?...no,
Y tú, tu qué pondrías?
Vivimos en un mundo en el que pareciera
que intentaran decirnos quienes debemos ser…la perfecta persona de los comerciales…la perfecta familia…pareciera que nos debiéramos acostumbrar
a responder de cierta manera todo el tiempo…
Deepak solía decir que la mayoría de
nosotros, como consecuencia de condicionamiento, respondemos de manera repetitiva
y predecible a los estímulos del medio ambiente. Al parecer, nuestras
reacciones son provocadas automáticamente por las personas y las circunstancias,
y así olvidamos que esas reacciones son opciones que escogemos en cada momento
de nuestra existencia. Sucede simplemente que escogemos esas opciones
inconscientemente. Nos alegramos si nos halagan, nos ofendemos si nos insultan…está
bien, es una reacción “normal” pero si la piensas bien…es una decisión…podrías
no enojarte si te ofenden o podrías no sentirte alabado si te alagan……..
Lo mismo sucede con tu persona, si la
piensas bien…quizás no eres tu nacionalidad si hay cosas que no consideras
tuyas de tu cultura….quizás tampoco debas ser la persona de los comerciales….tampoco eres tu físico
porque este cambia con el tiempo…..ni siquiera tus riquezas son garantizadas,
he visto gente multimillonaria perderlo todo junto a una mala decisión y administración…..
Entonces…¿quién eres?
El otro día miraba como se hacían las
espadas de los Samurai, debían ser lo suficientemente perfectas como para
cortar un hombre en dos de un solo golpe…Requerían varios días de trabajo
constante, la mezcla perfecta y balanceada de hierro y carbón, los golpes y el
fuego necesarios y suficientes…decían que el herrero ponía su mente y alma en
cada espada……con mucho cuidado….pues un error de cálculo la quebraría……así de
simple…..
En el antiguo libro del Mahabharata, Yudhistira
y sus hermanos pasan por muchas “pruebas” en su vida, los cinco hermanos que prácticamente
“rescatan” al pueblo de la tiranía no eran perfectos, cada uno tenía virtudes
diferentes y extraordinarias……así mismo, también cada uno tenía defectos y es a
causa precisamente de estos defectos que uno de ellos lleva a la condena por
doce años a todos los hermanos a vivir en la selva…exiliados de su reino…..pero
ese tiempo les enseña a ser valientes, a cada uno a su manera…y a conocer cosas
que les ayuda a regresar más Fuertes para poder pelear contra cien…y ganar la
gran batalla…
Somos nuestras experiencias, y más que eso
la interpretación de nuestras experiencias…pareciera que jamás terminamos de
aprender, si te das cuenta la gente que conociste, los lugares en que viviste,
los errores, los fracasos y triunfos te hicieron quien eres, moldean tu carácter,
tu personalidad…..así de único(a)…nadie como tú.
Regresando a la pregunta, quizás tengas
una leve idea de la descripción tuya en el diccionario…
El primer sello de la enseñanza budista es
el concepto de permanencia. Nada es eterno, todo cambia... flores, montañas, sentimientos,
percepciones, formaciones mentales…..y conciencia.
Entonces…si, aun puedes cambiar y
reinventarte…como adultos aún podemos elegir la identidad que queremos tener.
En vez de enfocarte en tus límites, piensa por un instante que podrías hacer
diferente. Si eres dependiente de otros para tu autoestima, tu ego acabara
siendo débil y frágil. Por eso necesitas saber balancear y aprender a ganar la
confianza de adentro…desde donde nadie te la puede arrebatar.
En su leyes espirituales Chopra menciona
la potencialidad pura de una manera muy bonita:
“Cuando vivimos por la referencia del
objeto, estamos siempre influidos por las cosas que están fuera de nuestro yo;
entre ellas están las situaciones en las que nos involucramos, nuestras
circunstancias, y las personas y las cosas que nos rodean. Cuando vivimos según
la referencia al objeto, buscamos constantemente la aprobación de los demás.
Nuestros pensamientos y comportamientos esperan constantemente una respuesta.
Nuestra vida, por tanto, se basa en el temor. Cuando vivimos según la
referencia al objeto sentimos una intensa necesidad de controlarlo todo. Sentimos
intensa necesidad de tener poder externo. La necesidad de aprobación, la
necesidad de controlar las cosas y de tener poder externo se basan en el temor.
Esta forma de poder no es el de la potencialidad pura, ni el poder del yo, o
poder real. Cuando experimentamos el poder del yo no hay temor, no hay
necesidad de controlar, no hay lucha por aprobación o por el poder externo. El
poder del Yo, es poder verdadero porque viene de la auto-referencia y no le
teme a los desafíos”.
En fin, quizás de tiempo en tiempo valdría
la pena recordar las palabras de Anthony Robbins: “Estas ahora en un cruce de
caminos. Esta es tu oportunidad de tomar la más importante decisión que nunca
hiciste. Olvida tu pasado…¿quién eres ahora? ¿Decidiste quien quieres ser? ¿En qué
tipo de persona decidiste que quieres convertirte?... Toma tu decisión de
manera consciente, de manera cuidadosa….y que sea de gran alcance!”.
No es el final de la cima lo que cuenta...es como la escalas...A cantar!
