¿Sera posible que la
reencarnación es una especie de nueva oportunidad para enfrentar mejor las
facetas de nuestra personalidad que nos falta explorar?
Aun recuerdo aquella tarde diciéndole a el:
“entonces quieres decir que prácticamente yo he traído a mi vida mi familia, mi
apariencia física, mi nacionalidad…ejem….todo?”…mirándome fijamente con esos
hermosos ojos caídos mientras tomaba su café el me repitió: “todo”…y aun llevo
esa palabra clavada en mi mente. El es un amigo de muchos años que me encontré
el año pasado, vivió mucho tiempo en la India y esa fue la frase que me lleve a
Indonesia junto a un libro que el me regalo llamado “Cortando los lazos del
karma” de Phyllis Krystal.
Lastimosamente en esta vida se nos presentan
muchos problemas y penas que nos causan tanta tristeza que acabamos deprimidos,
según Anthony Robbins caemos en una especie de ocho que va de depresión,
victimización, pena al otro lado que es rabia y rebeldía donde apuntamos
culpables. Lo peor es que luego de “desfogarnos” regresamos a la pena y así nos
la pasamos sin poder salir del ocho en sufrimiento…
Pero que sucedería si por un momento, nos
detenemos a observar?. No afuera, no en otros, no en las circunstancias, no en
el pasado, sino en el más importante y muchas veces “abandonado” ser de
todos…uno mismo.
A nadie le gusta reconocer sus propias faltas,
defectos, emociones negativas…etc…es mejor culpar a otros o a las
circunstancias. Pero al aceptar la completa responsabilidad estamos abriendo la
puerta a una nueva vida, una nueva posibilidad, la de cambiar el sufrimiento
para siempre. Por ello es muy importante el auto-conocimiento, honesto y
profundo.
La reencarnación sugiere que la vida es una
especie de escuela que nos ayuda a crecer espiritualmente para un día poder
llegar a Dios y ser uno con él en la consciencia suprema. No se podría hablar
de reencarnación sin hablar del karma, que es acción. Cada acción ha creado una
reacción que debe enfrentarse en esta u otra vida hasta que se desvanezca toda
acción negativa.
De hecho, cada vida en realidad nos brinda la
oportunidad de aprender y nuestros problemas son el medio para reconocernos.
Nuestra familia y personas de estrecha relación fueron elegidas para equilibrar
nuestro karma así como tú les fuiste otorgado para ayudarles a ellos a lo
mismo. Desde ese punto de vista, la
reencarnación es algo mágico y maravilloso pues esta vida es transitoria y la
mejor herramienta para aprender.
Pero enfrentar la situación actual como una
responsabilidad individual no implica resignación, ni aceptar pasivamente todo
cuanto te sucede como simplemente una especie de “pago” por nuestro karma. Sino
que al contrario implica antes que nada perdonarte por tus errores y aceptarlos
como una gran parte de tu crecimiento y actuar en dirección acertada de ahora
en adelante. Hora de hacer lo correcto.
Al observarnos interiormente la primera
pregunta es “¿qué habré hecho en el
pasado o en otra vida para padecer esta situación en la vida actual?”. Y ¿qué es lo que puedo cambiar ahora para detenerlo en el futuro?. Phyllis
Krystal menciona ejemplos como personas posesivas en la familia que nos quitan
la seguridad en sí mismo son un ejemplo para aprender el camino a encontrar la
seguridad en el interior y la tolerancia. Pero en fin no hay una ley, todos
somos responsables de nuestro modo de vida, a pesar de haber recibido
enseñanzas contrarias. A la larga las circunstancias nos harán entender que no
hay nadie en el mundo que pueda decirnos que debemos o no debemos hacer, o que
tenga el derecho a hacerlo, ni siquiera los familiares.
La vida consiste no en tener buenas cartas, sino en jugar bien las que uno tiene
.–Josh Billings-
Es hora de encontrar el camino a donde pertenecemos: Mi canción favorita

