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miércoles, marzo 30, 2005

Soul mate

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Durante mi adolescencia predominaban en el mercado de la música las canciones románticas. Generalmente eran canciones que narraban de un amor no correspondido, o de un intenso amor, a esto se sumaban las clásicas películas de Hollywood en las que una pareja, luego de grandes percances, acababa en un sucinto abrazo y un beso mientras de fondo se daban el sonar de violines.

Walt Disney y los ahora clásicos de “Blanca Nieves, La Bella Durmiente, La Cenicienta, etc.” me dejaron la idea de que en algún momento un hermoso príncipe me llevaría en su hermoso caballo a vivir en su castillo donde todo era perfección. El final de tal unión a mi criterio seria como el de las películas: “ …y vivieron felices por el resto de sus vidas”.

Durante mucho tiempo creí que se podría encontrar en algún lugar del mundo un “príncipe azul” o lo que actualmente se conoce como “media naranja”. Algunas veces me he entrevistado con varias personas de mi generación quienes afirmaban que se habían casado con el ser equivocado, aun luego de haber “creído” que estaban casándose con su “media naranja”. Por otro lado, también me he encontrado con personas solteras quienes creen que es difícil encontrar una pareja lo suficientemente “especial” como para llegar al matrimonio, y que aseguran que su media naranja se encuentra aun muy distante en algún lado del planeta y que pronto lo encontraran.

Será que las personas contamos con un alma gemela en algún lugar del país, o del planeta? He conocido personas en diferentes países occidentales que solían contarme la cantidad de años, que no sumaban menos de cinco, que les había costado recuperarse de un fuerte fracaso amoroso, todo porque la persona a la que amaron no resulto ser el príncipe que parecía ser. Pero después de esta ruptura el criterio de aquel príncipe perfecto cambiaba. Porque? y si es la persona “ideal” la que se tiene al lado, porque aceptar mucho sufrimiento a cambio? Por ejemplo es el caso presentado por una amiga oriunda de Estados Unidos, quien vivió en Pakistán por siete años, ella me contó la historia de una muchacha quien luego del matrimonio en Estados Unidos, descubrió que el marido tenia otra mujer en Pakistán, según la religión musulmana, esto es permitido y perfectamente legal. La reacción de ella? Luchar por su matrimonio y continuar su vida en Pakistán junto a su marido y su “segunda” esposa por supuesto, la muchacha solo alcanzaba a decir: “ya he pasado por muchos fracasos, no debo permitir que sucedan de nuevo”. Muchas personas creen tener al lado a la pareja ideal pero a cambio pagan la compañía con penas y sufrimientos.

Será entonces que nuestra pareja ideal existe en algún lado del planeta y es difícil poder alcanzarla? o será que ese ser es un ser demasiado “perfecto” y virtuoso que solo podría vivir en nuestra imaginación? Por ejemplo podría mencionar el caso de un amigo oriundo de Indonesia quien mantenía la idea de que la mujer perfecta debe ser japonesa, “porque esta se ha caracterizado por su imagen de sumisión y silencio frente al marido desde épocas antiguas”, quizás esa persona tendría que esperar una segunda reencarnación o la creación de una maquina del tiempo que lo transporte al pasado, porque la mujer japonesa contemporánea es tan independiente como la europea o americana. De hecho el desarrollo de la economía en varios países del Asia ha forzado a la población a enfrentar una “liberación” acelerada en todo sentido, no es por lo tanto sorprenderse que Corea sea uno de los países con mayor cantidad de divorcios después de Estados Unidos. La gente vive un ritmo de vida acelerado por el comercio, si algo no funciona mejor no luchar por ello y deshacerlo porque “time is money!”. Y en otros países del Asia como parte de la India o Indonesia, el matrimonio es algo sagrado y debe respetarse, para ello estar conciente que la pareja es un ser como cualquiera lleno de virtudes y defectos, la traición jamás es bien vista por la sociedad por lo tanto, si las cosas no funcionan y realmente no tienen solución, mejor terminar la relación antes que traicionar a la pareja.

Según el psicólogo Neil Warren ( autor de libros como “Finding the Love of Your Life” y “How to Know if Someone Is Worth Pursuing in Two Dates or Less”) las personas no nacen con una y solo UNA pareja perfecta, o media naranja (o soul mate), sino que las posibilidades de encontrar una pareja son tantas como tratar de encontrar el árbol perfecto en una foresta! El hecho es que algunas personas llevan una mejor relación de pareja en un “mutuo” acuerdo, entendiendo las diferencias y el grado en el que podría aceptarse esta diferencia. Para mi la felicidad debe ser compartida, y darse libremente como el perfecto y armonioso fluir de del agua en una cascada, el momento en el que este fluir armonioso es desequilibrado, por una barrera que no puede ser eliminada, queda abierta la libertad de partir para retornar a la gran “foresta” antes descrita.
Yo creo, que pese a que somos seres reales y no de cuentos de hadas, todas las personas tenemos un príncipe o una princesa interior. El valor del amor esta en poder encontrar tu príncipe, princesa, media naranja, soulmate o cuantos nombres deseen ponerle, en el interior de cada persona. Si por un momento dejamos de lado la impaciencia, la sociedad, los preceptos, las condiciones y otros, entonces podremos reconocerlos y verlos.

Quizás las generaciones futuras, desarrollen una mentalidad completamente diferente al de las románticas y sonadoras generaciones, solo bastaría con echar un vistazo a las nuevas creaciones de Walt Disney y aprender de “Shrek” que no siempre el príncipe azul es un hermoso galán sino que podría ser un ogro, aunque honesto y sencillo. La hermosa princesa prefiere compartir con su amado mostrando solo su lado feo de “ogra”. El final es el mismo “…y vivieron felices para siempre”