“La ira me hiso cometer grandes errores…ya no
quiero herir más a mi familia…me arrepiento pero lastimosamente las heridas ya
están hechas… no quiero hacer más daño a nadie ni a mí misma no quiero quedarme
sola”… están son las frases de anónimos que comentaron en alguno de mis post anteriores
de “como controlar la ira”. Y la verdad es que después de que todo paso y el
momento se fue, solo queda el remordimiento, sobre todo cuando se hirió a la
persona o personas que son importantes en nuestras vidas.
Hoy solo puede venir a mi mente una persona:
Bruce Lee y su frase “sé cómo el agua”. De hecho esta filosofía es taoísta. Está
bien la frase la escuchamos varias veces pero parece que pocos la podemos
aplicar, y me incluyo. Por ello hoy quiero profundizar un poco más:
Muchas personas acuden a la ira y la rabia
hacia otros inmediatamente como primera opción, es decir que es el “primer botón
de salida”….sin opciones, tampoco sin discriminar
el evento ni la persona. El Dr. Ronald T. Potter afirma en uno de sus libros sobre la ira que
esto es por hábito. Este sentimiento de “injusticia” nace igual si es contra un
ser amado, un amigo o con el desconocido ladronzuelo de la esquina. La primera
reacción es la misma, la ira. Y muchas veces el
grado de ira es el mismo tanto debido al comentario amargo de un amigo
como con al insulto de un desconocido…. Yo creo que esto es ser “rígido”.
El agua es “flexible”, fluye libremente tanto
entre rocas negras como por hermosas laderas. Se adapta y no insiste al
ambiente a “adaptarse” a ella. Como viendo una fuente, el agua reacciona según el tamaño
de la piedra que cae en ella, si la piedra es pequeña la reacción no es la
misma que con una roca grande. Otra calidad es que el agua siempre regresa al
estado pacifico de su esencia. El agua no exagera ante un evento pero tampoco
es indiferente pues sabe medir el hecho según su verdadero tamaño, su verdadera
magnitud. Esto último también se refuerza por el Dr. Potter quien admite que la
comunicación y su manera de efectuarla son muy importantes en cualquier
conflicto. La rabia puede crecer y convertirse en una situación fuera de
control y destructiva. Y sin la apropiada comunicación como al guardar los
sentimientos la situación tampoco mejora todo lo contrario solo deja muchos mal
entendidos y hasta puede causar problemas realmente físicos en la salud de la
persona y varias alteraciones de tipo social.
El agua fluye alrededor de un obstáculo como
si uno reaccionara a la situación sin intervención del ego. Según Eckhart Tolle
el ego es como un caparazón que te separa del resto del mundo porque así lo
decides cuando reaccionas en primera instancia solo protestando ya sea en
pensamiento o palabras sobre lo que “debería ser” según tus “conceptos” sin
considerar los sentimientos u opinión del resto. Recordar que el resto de las personas no son
“otros” sino seres iguales a ti ayuda a
reconocer que también merecen que entendamos su forma de ver las
circunstancias, esto solo se logra con el dialogo antes que un episodio impetuoso
de ira. Tolle también menciona el drama y caos que puede generar la discusión
de dos personas con inflados egos! (uf! debe ser una pesadilla).
El taoísmo sugiere vaciar la mente, sin
juzgar, sin el ego de por medio…solo con una mente vacía puedes entender la
verdadera magnitud de las cosas.
Bueno, en un mundo donde prevalece el estado
caótico e individualista no creo que exista persona que no desee llegar a un
hogar cálido, después de todo dicen que tu hogar es tu castillo. ¿Qué mejor que construir un castillo donde abunde el amor, la paz, la alegría
y los mejores intentos por una vida balanceada?...un reinado así vale la pena reinar!
“Nunca pienses que la guerra, sin importar
cuan necesaria sea o cuan justificada parezca, no es un crimen”
- Ernest
Hemingway-
