
Einstein, con un experimento imaginario consigue demostrar que “la simultaneidad depende del punto de vista del observador, y por tanto el tiempo, y por tanto todo el universo es relativo al observador. Todo esta en movimiento en la relatividad no existe el reposo absoluto. Por lo tanto no podemos basarnos en ningún sistema de referencia que se encuentre en tal estado porque no existe. Sólo si comparamos un cuerpo con otro podemos decir que uno está en reposo respecto al otro”. Si es que esta sola enunciasion fisica se podria aplicar a la filosofia de la vida, podriamos decir que depende como te observas para poder definir tu situacion como feliz o infeliz problematica o no, completa o no. Muchas personas suelen atormentarse pensando que su situacion es infeliz, que serian mas felices si tubieran...y aqui es donde se enlistan parejas, bienes, apariencias, etc. La pregunta es si estariamos observando profundamente o simplemente comparando nuestra situacion con alguna otra (podemos decir que uno está en reposo respecto al otro).
Si observamos a nuestro alrededor encontraremos que todo cuanto nos rodea tiene el matiz de agradable y desagradable al mismo tiempo, todo depende de nuestra observación porque todo es relativo. Somos seres que estamos en constante movimiento y eso nos confunde al momento de juzgar una situacion porque generalmente la comparamos con alguna otra, y al final la misma situacion cambia facilmente convirtiendose a veces en lo opuesto posteriormente. Tendemos a coger la depresión muy facilmente.
Recuerdo que hace un tiempo atrás luego de un mal momento en el trabajo tuve que enfrentar el congestionamiento vehicular a esto se sumo un día caluroso que me convirtió en un nudo de nervios y otros sentimientos negativos, me sentí muy deprimida y creí que mi situación era muy infame. Aquel día me encontré con una amiga estadounidense a quien no pude sonreír por mi estado de animo, ni bien me encontré con ella comencé a contarle lo pésimo de mi día en el trabajo, la cantidad de pésimos conductores que había enfrentado, en fin ella me escucho serena e intento animarme, luego de mi amarga introducción finalmente le pregunte por su día. A lo que ella me dijo que recibió un email de su hijo quien era militar y se estaba yendo a la guerra en Irak. En aquel momento me sentí profundamente abochornada y me di cuenta que mi situación podía ser peor, en ese momento me estaba “comparando”, y en relación a otro ser humano mi situación cambio ante mis ojos, pero será necesario que las personas comparemos para poder catalogar una situación de menos infeliz? (generalmente no podemos llevar optimismo)Yo pude haber omitido ese sentimiento sin tener que esperar hasta una comparación. A veces creemos “ver” lo irreal y lo peor es que solemos convertirlo en la raíz de nuestro sufrimiento tan solo por la primera observación que realizamos, castigándonos a nosotros mismos con sentimientos de pena, baja autoestima, rabia. Solemos atormentarnos por un acto injusto hacia nuestra persona, pero llega el momento en el que realizamos un acto parecido hacia otra persona. Catalogamos otras personas mucho mas fácil que poder catalogarnos a nosotros mismos. Solemos criticar los seños fruncidos en los rostros sin siquiera entender si en realidad es un seño de angustia.
Un día que viajaba por el interior en un atardecer como todos me ponía a pensar en una ciudad moderna y largos edificios, el cielo se tornaba anaranjado con destellos rojizos un ciclista llamo mi atención y dirigió mi mirada hacia una plantación de arroz, ahí me detuve por un momento para contemplar una maravillosa escena:Un grupo de niños corría felices por entre las plantaciones de arroz, los niños saltaban, danzaban y tiraban del hilo de un volantín. Aquel volantín parecía un amigo mas que danzaba al son de la brisa, deslizando su silueta brillante por los rayos del sol. Un fondo de enormes montañas de tonos verdes y azul acompañaban la escena. Todo esto bajo un atardecer tropical donde los árboles y palmeras lentamente movían sus hojas llevadas por la brisa, los tonos verdosos de sus hojas diferían al de los tonos verde intenso de la plantación.Los niños corrían descalzos, reían, y jugaban. Parecían disfrutar mucho mas que yo con mi selva de cemento y mis aceras bien planificadas. Así fue que me di cuenta que la observación de nuestra propia situación es tan importante que sin ella muchas veces pasamos amargos y tristes momentos omitiendo los buenos.

La observación profunda es importante para impedir que algo inexistente nos causa sufrimiento. Basamos nuestras observaciones confiando en tan solo nuestra primera vista quien envia todo cuanto percibe, los colores, las cosas, las personas, etc al cerebro, quien toma la desicion final ...pero el momento de juzgar recuerda que todo es relativo y que es facil confundirse, las mismas ilusiones opticas nos lo dicen! ademas y por cierto, la vista enviara la imagen a tu cerebro de manera invertida!.
Recuerda que nnuestro camino por la vida es breve para quien supo saborearla, y es una eternidad para quien no.
Si observamos a nuestro alrededor encontraremos que todo cuanto nos rodea tiene el matiz de agradable y desagradable al mismo tiempo, todo depende de nuestra observación porque todo es relativo. Somos seres que estamos en constante movimiento y eso nos confunde al momento de juzgar una situacion porque generalmente la comparamos con alguna otra, y al final la misma situacion cambia facilmente convirtiendose a veces en lo opuesto posteriormente. Tendemos a coger la depresión muy facilmente.
Recuerdo que hace un tiempo atrás luego de un mal momento en el trabajo tuve que enfrentar el congestionamiento vehicular a esto se sumo un día caluroso que me convirtió en un nudo de nervios y otros sentimientos negativos, me sentí muy deprimida y creí que mi situación era muy infame. Aquel día me encontré con una amiga estadounidense a quien no pude sonreír por mi estado de animo, ni bien me encontré con ella comencé a contarle lo pésimo de mi día en el trabajo, la cantidad de pésimos conductores que había enfrentado, en fin ella me escucho serena e intento animarme, luego de mi amarga introducción finalmente le pregunte por su día. A lo que ella me dijo que recibió un email de su hijo quien era militar y se estaba yendo a la guerra en Irak. En aquel momento me sentí profundamente abochornada y me di cuenta que mi situación podía ser peor, en ese momento me estaba “comparando”, y en relación a otro ser humano mi situación cambio ante mis ojos, pero será necesario que las personas comparemos para poder catalogar una situación de menos infeliz? (generalmente no podemos llevar optimismo)Yo pude haber omitido ese sentimiento sin tener que esperar hasta una comparación. A veces creemos “ver” lo irreal y lo peor es que solemos convertirlo en la raíz de nuestro sufrimiento tan solo por la primera observación que realizamos, castigándonos a nosotros mismos con sentimientos de pena, baja autoestima, rabia. Solemos atormentarnos por un acto injusto hacia nuestra persona, pero llega el momento en el que realizamos un acto parecido hacia otra persona. Catalogamos otras personas mucho mas fácil que poder catalogarnos a nosotros mismos. Solemos criticar los seños fruncidos en los rostros sin siquiera entender si en realidad es un seño de angustia.
Un día que viajaba por el interior en un atardecer como todos me ponía a pensar en una ciudad moderna y largos edificios, el cielo se tornaba anaranjado con destellos rojizos un ciclista llamo mi atención y dirigió mi mirada hacia una plantación de arroz, ahí me detuve por un momento para contemplar una maravillosa escena:Un grupo de niños corría felices por entre las plantaciones de arroz, los niños saltaban, danzaban y tiraban del hilo de un volantín. Aquel volantín parecía un amigo mas que danzaba al son de la brisa, deslizando su silueta brillante por los rayos del sol. Un fondo de enormes montañas de tonos verdes y azul acompañaban la escena. Todo esto bajo un atardecer tropical donde los árboles y palmeras lentamente movían sus hojas llevadas por la brisa, los tonos verdosos de sus hojas diferían al de los tonos verde intenso de la plantación.Los niños corrían descalzos, reían, y jugaban. Parecían disfrutar mucho mas que yo con mi selva de cemento y mis aceras bien planificadas. Así fue que me di cuenta que la observación de nuestra propia situación es tan importante que sin ella muchas veces pasamos amargos y tristes momentos omitiendo los buenos.

La observación profunda es importante para impedir que algo inexistente nos causa sufrimiento. Basamos nuestras observaciones confiando en tan solo nuestra primera vista quien envia todo cuanto percibe, los colores, las cosas, las personas, etc al cerebro, quien toma la desicion final ...pero el momento de juzgar recuerda que todo es relativo y que es facil confundirse, las mismas ilusiones opticas nos lo dicen! ademas y por cierto, la vista enviara la imagen a tu cerebro de manera invertida!.
Recuerda que nnuestro camino por la vida es breve para quien supo saborearla, y es una eternidad para quien no.