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miércoles, marzo 30, 2005

Cenicienta

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De entre las muchas historias que me han relatado mis amistades a lo largo de mis viajes por el mundo, esta es una de las que mas me ha impresionado, la historia de una cenicienta contemporánea, la historia de una cenicienta real.

Nació en Corea, jamás conoció a su padre. Su madre se lamentaba constantemente de la falta de recursos económicos. A temprana edad su madre la dejo al cuidado de su abuela materna para marcharse a Estados Unidos y poder así cumplir su sueño americano. La doncella de cuento paso gran parte de su vida sirviendo a su abuela de manera servil. Generalmente en el Asia, el respeto por los padres y los antecesores es una de las mas fuertes características culturales. En China se dice que el paraíso se encuentra en las plantas de los pies de la madre. Por esta y otras razones económicas, la niña servia día y noche a su abuela. La abuela era una anciana enfermiza y poco paciente.

Un día, cuando la muchacha cumplía 15 años, la madre regreso. Era difícil poder reconocerla, la imagen que la muchacha tenia de su madre era el de una señora delgada y sumisa de mirada triste. Pero aun era niña cuando ella se marcho, ahora para ella se trataba de una extraña. La madre llego acompañada de un americano y lo presento como a su marido. No pasaron muchos días en los que la madre luego de una charla privada con la anciana, le pidió que empacara algunas pertenecías pues se marchaban a Estados Unidos.

Llego a una casa sencilla, la madre generalmente mostraba temor por el marido. Generalmente guardaba silencio y la muchacha paso a ser una empleada mas. Aquella frágil doncella de cuentos, hermosa pero temerosa no podía entender el idioma, la cultura, ni siquiera la relación que llevaría con su madre. La muchacha solo se limitaba a escuchar como su madre le rogaba que mantuviera silencio, que siguiera las reglas de la casa, que ayudara en todo cuanto se necesitara pues no era digna de educación, al menos por ese momento.

Pero el sueño de Cenicienta no tardo en realizarse. Cual historia de Walt Disney, un día decidió salir a “explorar” las calles New Yorkinas, al menos los alrededores de su casa. Fue así que lo conoció, no entendía lo que el le decía solo podía sentir que era un ser gracioso, gentil y que la miraba con ternura. Su pequeña aventura se convirtió en una rutina, en sus espacios de libertad la doncella corría al punto de encuentro y fue así que ambos aprendieron un poco de cada idioma. Coreano e ingles.

Aquella noche, la muchacha dormía pensando en su príncipe azul, pero el ruido de una silla que cayo la levanto, se trataba de su padrastro, ebrio. Fue como si el enorme dragón de la historia de la Bella Durmiente hubiese entrado en su habitación. Diminuta y esquivadiza como ella era, logro escapar de los brazos del infiel padrastro que al verla bella deseo poseerla. Corrió por las afueras de su casa, se escondió en un parque, trepando a un árbol.

Al día siguiente, hambrienta y temerosa, con la luz del intenso sol de medio día, su única esperanza era su madre. Al llegar a casa, grande fue su sorpresa al encontrar a su madre furiosa, ella solo escuchaba y creía en las palabras del marido “tu hija se marcho con un muchacho”. Quizás ese amor maternal había quedado escondido o atenuado por el paso del tiempo, aun es difícil de entender o poder explicar el porque de esta reacción. Es que aquel amor de madre que es digno de idolatría puede en algún momento ser eliminado?. El corazón de su madre se había enceguecido por las nubes de una pasión dependiente.

Salio llorando, sin alimento, sin dinero, con muy poco conocimiento del idioma. De pronto lo encontró nuevamente, era el, su príncipe de cuentos de hadas. El la ayudo y cariñosamente le dispuso una habitación en una hermosa y enorme casa. Llevaban una relación de amigos, ambos comenzaron a conocer un poco mas, ella no sabia que camino seguir pues nadie mas la ayudaría y la verdad no tenia a “nadie” para socorrerla. La confianza en el muchacho fue pagada con creces el momento en que un día el la llevo a un instituto para aprender el idioma inglés. Además de esto la llevo a una iglesia coreana, donde unos misioneros escucharon su testimonio. La muchacha tenia miedo y ni siquiera sabia quien era el hombre que la había rescatado del suplicio, no sabia su oficio, solo que tenia una casa enorme como un castillo, no sabia sus intenciones aunque jamás la había tocado y no sabia como podría ayudarla, ella no contaba con casa en Estados Unidos, ni siquiera en Corea ante el fallecimiento de su abuela.

Fue así que uno de los misioneros citándose con el muchacho paso a interrogarle gentilmente por su buena obra, con la promesa de traducir todo cuanto el diría a la muchacha.
El príncipe de Hadas resulto ser un gran empresario, ingeniero electrónico, experto en Tecnología de la información. Muchos de sus bienes eran el fruto de su trabajo. El se había enamorado apasionadamente de la muchacha y estaba dispuesto a ayudarla en cuanto ella quisiera. La pusieron en una escuela del idioma, el suavemente y pacientemente le enseño mucho de la cultura americana. Ella contaba con amigos de la comunidad coreana. Los misioneros la visitaban de vez en cuando.

Un día ella se dio cuenta que lo amaba, descubrió el amor correspondido en la mirada de su príncipe y fue así que un beso sello su amor. Aquella tarde el le propuso matrimonio…Bueno, aun no se si vivieron felices para siempre, solo se que luego de escuchar esta historia de uno de los misioneros que la visitaba, me marche a casa pensando en los hechos de la vida real, tan complicados, tan perfectos ...... tan mágicos.