Sentado bajo el árbol Bodhi, Siddhartha
Gautama meditaba. Pero aquella noche Mara sabía que se acercaba el día…no podía
permitir que la humanidad reciba el conocimiento que Siddhartha un día dejaría
como legado, su misión era detenerle…
Conocedor de las debilidades humanas, Mara
envió las más hermosas mujeres al encuentro de Siddhartha, ellas ofrecían los más
sensuales placeres…artimañas inimaginables por el hombre..…
Aahhh el placer más “conocido” por la
humanidad…el sexo…
Utilizado por centurias, el sexo fue
instrumento de poder. Desde las masivas violaciones de Ghengis Khan hasta la
actual trata de blancas. Guerras, espionaje y economía….uno tras otro cayeron
como moscas en las telarañas. Cada año se reportan millones de niños violados,
secuestrados, o en “online sextortion”…Y cada día se ven más noticias de la adicción
al sexo, incluyendo adicción al sexo por internet…Si, evidentemente Mara conoce muy bien
este tema.
Pero ese día, Mara se equivocaba con
Siddhartha. ¿Cómo hacer el amor…sin amor?... ¿Cómo dejarse llevar tan solo por el
placer sin tomar responsabilidad de tus acciones?...placer sin amor…un día
vuelas alto y al otro deseas volar aún más alto….al final acabas perdido y
arrastras cruelmente en tu caída…… ¿Cuantos criminales son el resultado de un
trauma durante la infancia?...Hogares sin amor…sexo sin amor.
Siddhartha sabía muy bien del karma, sabia
del Dharma y de la verdadera libertad..…Decidió
ignorar las mujeres….continúo meditando consciente en el presente,
medito en su objetivo, se perdió en su libertad...
Mara enfureció.
Si no es placer entonces es violencia.
Mara enfurecido envió sus mejores guerreros. Tendrás Guerra Siddhartha! …Si no
haces lo que quiero entonces te odio. Dicen que del amor al odio hay solo un
paso….pero… ¿lo hay? …Odio, rencor, violencia, crueldad…venganza…ira…
Bbrrrrr ¿Cuánto se cuenta de estas
emociones en la humanidad? …Cuantas guerras, matanzas, violencia por el mundo….cuántas
vidas más se deben sacrificar? ……billones de dólares se invierten cada año en
armas…se habla de guerras, venganza, odio, rencor y terrorismo…Todo gira
alrededor del poder, fama y dinero….
Pero Mara olvidaba que Siddhartha no
estaba solo, ¿cómo podría estarlo si iba en busca de la liberación? A veces nos
imaginamos que lo estamos…pero no es verdad…Dios nos ama…amaba a Siddhartha
quien solo buscaba la liberación, la compasión, el amor….la paz…y sus enseñanzas
serian mundialmente reconocidas…
Entre endemoniados guerreros la tierra se movió
y lanzo torrenciales inundaciones contra los enfurecidos guerreros de Mara convirtiendo
sus flechas en flores....Siddhartha permaneció intocable.
Guerra perdida….lastimosamente Mara no se da
por vencido, así es el….insistente. Esta vez apelaría a la más fuerte de las armas…la
mente.
Esa “voz” en la cabeza, ese sentimiento
poco ajeno a muchos…ese ahogarse en la garganta cuando se te acerca…y te
susurra…te atormenta…te cuestiona y te invita a dudar…¿cuantas veces la has
escuchado? ¿Cuantas veces has llorado en soledad? Un día crees en algo….un día
crees que tocas la felicidad pero al otro cambias de opinión…al final no sabes
en que crees….al final pierdes la Fe….Cuanta fragilidad!
Mara susurro en la mente de Siddhartha ¿Cómo
pudiste abandonar a tu padre Siddhartha? ….tu!...su único hijo y heredero, aquel
que debía reinar por el bien de una nación!...estas sentado aquí y tu anciano
padre solo…quizás apenado….mal hijo, le causaste tristeza…y ¿qué hay de tu hijo
y esposa?...
Debes retornar, hazlo ahora….entrégame tu
sitio…yo debería continuar esta tu labor….
¿Cuantas veces apunta dedos la sociedad?. Juzgar,
criticar, imponer la “moral”.…te dicen que es lo correcto, te encierran en
conceptos…
Pero ¿cuándo lo correcto.. es lo correcto?...No
fue Moisés un asesino fugitivo?...Y aun así Dios le entrego las más valiosas
leyes conocidas como mandamientos y le encomendó liberar de la esclavitud a multitudes….Curioso,
cuando es el mal, el mal?....cuantos asesinan a nombre de Dios? …
Nada nos causa más admiración que aquellos
que defienden una causa noble, admiramos su valor, su perseverancia, su determinación….hombres
como Gandhi, Mandela, Lincoln…Galileo…aunque todo pareciera oponerse o
cuestionarle…su fe en sí mismos, su conocimiento y seguridad por lo que quieren
es más fuerte que todo…Saben lo que quieren y van por ello y......Siddhartha no era
la excepción.
Siddhartha había ya aprendido mucho del
Dharma, tenía una misión en la cabeza y tenía un deseo intenso por algo más allá
del sufrimiento que acosaba a la humanidad por todo lado a su alrededor….ricos
y pobres, sanos y enfermos…jóvenes y ancianos….donde estaba la respuesta? Era
su misión y sabiamente contestaba a Mara…a cada interrogante Siddhartha respondía
con sabiduría.
Mara estaba debilitado pero no se rendía…en
su último intento susurro a Sidhartha “Mírate como estas…..estas perdiendo el
tiempo…tanto trabajo para nada…pobre de ti, mira alrededor. Estas solo….nadie será
testigo de tu labor”…
Siddhartha toco levemente la tierra y
exclamo “La tierra es mi testigo”…..
La tierra se movió, entrego un temblor y
se escuchó: “Soy testigo! Y compañero”….
Es la tierra ajena a nuestra vida? No es
ella quien nos alberga, nos da cobijo y alimento? ¿Cuando escuchamos al yo y cuando al ego? …¿cuándo
esperamos recompensas, agradecimientos, reconocimientos?....Si el amor comienza
por sí mismo porque no confiar que lo que hacemos es lo correcto…pensar en cuanto
puedo aportar más que en que hay ahí para mi…
Mara se desvaneció…..
Así fue que Sidhartha se elevó al cielo y
alcanzo la iluminación….desde aquel día se lo conocería como “El Buda” que
significa: el iluminado. Entonces se cuenta que Siddhartha miro al cielo las
primeras estrellas del amanecer y sintió que comprendía todo. Miro la vida, los
planetas y el universo. El pasado y el futuro. Comprendió el significado de la
existencia, por qué estamos aquí y quien nos creó. Al final descubrió la verdad
y estableció los principios del Karma.
Ahora era el Buda, liberado, iluminado. Su
búsqueda había terminado. Fue un día de luna llena. Un día que se reconocería
como “Vesak o Waisak”.
Quizás por el paso de nuestras vidas hemos
“visto” alguna cara de Mara…sino todas. Buda enseñó que nada es permanente y en
algún instante también Mara se desvanece…y eventualmente podremos ver con más
claridad donde estamos y es en aquel preciso momento que podremos ver la verdad
tal y como es…y veremos si todo alrededor nuestro es un tsunami o un hermoso jardín…la
verdad, será dependiendo de cuanto supimos escuchar a Mara o cuanto supimos actuar…pues
nadie te arrastrara a la luz, la verdad está solo en tus manos.
Un monje budista un día me dijo que todos
tenemos el corazón de Buda interiormente, en cada uno de nosotros habita un
Siddhartha. Necesitamos cuidar esa “semilla” interna, tocarla y alimentarla.
Vivir el presente plenamente, reconocer nuestros sufrimientos y alegrías de
manera sabia. Reconocer el mundo como un mundo de no nacimiento y no muerte…aquel
mundo donde el agua y la ola son uno…
Deja que tu espíritu se libere….sonríe
como Buda porque todo esto es pasajero…Y la verdad es una sola...Niegale las caras al mal...
Les dejo una Hermosa canción, a mí me gusta
mucho: Set my spirit free

