Según un estudio realizado en la universidad
de Stuttgart en Alemania, el ejercicio físico afecta el estado anímico de las
personas. Aun el ejercicio suave como caminar o la jardinería crean un estado
de felicidad.
Según la revista de medicina publicada por Harvard, El escaneado del cerebro en sujetos que tenían
una cierta actividad física (aeróbicos, caminatas, Pilates, yoga, etc.) mostraba
un mejor desarrollo cognitivo comparado al de aquellos que llevaron una vida
sedentaria. Científicos argumentan que podría ser debido a un incremento de la
corriente sanguínea y la conexión entre neuronas. También podría ser que se encontró
que bajos niveles de serotonina en el cerebro están relacionados con la ira, la
agresión y violencia; el ejercicio incrementa los niveles de serotonina.
Bueno este tercer ejercicio para controlar la
ira cuando esta es un factor de violencia y se manifiesta de manera
descontrolada apela al ejercicio físico, la llave está en comenzar e ir
paulatinamente avanzando como por ejemplo desde las caminatas hasta el trotar.
Lo ideal es elegir ejercicios que no tengan una raíz de contacto violento con
otras personas pero preferiblemente sean practicados de manera individual.
Excepto los casos en los que se cuente con un entrenador profesional.
Ahora está “desintoxicación” no solo está
planificada para el lado físico pero también debe ser mental. Durante el
ejercicio llegara un momento en el que tu cuerpo comienza a sentirse con los
poros completamente abiertos, el corazón palpita en tu máximo aceptable y el oxígeno
irriga todo el cuerpo. En este estado es cuando puedes aprovechar al máximo tu
mente. Es en ese momento que debes comenzar a aprovechar en recordar cuando fue
la última vez que tuviste un ataque de ira, encuentra al menos tres. Al
recordarlo trata de analizar las razones para tu ataque y las posibles otras
soluciones que tenías en su momento (opciones contrarias a la violencia).
Si te parece que en la mayoría de los casos es
la culpa de la otra persona detente a pensar en cuanta influencia puede un
evento externo afectar tu paz interior. En otras palabras ¿como puedes darle tu vida a otra persona? Si, así es, leíste bien… tu
vida, al depender emotivamente de la reacción ajena estas prácticamente dando
tu salud, tu energía, tu tiempo y últimamente tu personalidad y carácter que
finalmente forja tu vida a terceros.
Otra pregunta valorable en este estado es: ¿cuándo y a qué nivel te frustra no poder alcanzar alguna demanda en tu
vida? El origen de la ira muchas veces está relacionado con la frustración por
demandas insatisfechas. (Eso lo leerás en otro post de este blog más profunda y
detalladamente).
Finalmente, en este estado si te das cuenta
somos seres frágiles, débiles e imperfectos…mira cómo te cuesta correr y hacer
ejercicios, cuanto debes exigirle a tu cuerpo para lograr ese movimiento y más aún
si tienes una meta por un mes, luego dos…y¿ que hay de un año?....es un proceso, no es inmediato. Mira alrededor
tuyo y observa al resto de las personas, te darás cuenta que ellos también tienen
sus debilidades y errores…no somos maquinas ni nacimos con todos los parámetros
de perfección a los ojos humanos…la realidad es que cuesta alcanzar cualquier
meta…existen muchos sistemas entrópicos (tienden a desordenarse) en el mundo.
Acepta que tanto tu como el resto de personas comete errores, no tienes por
qué hacer tu vida y la de otros miserable por no ser como quisieras
que fuera…o como quisieras ser. Comienza a aceptarte cómo eres y que cometes
errores, y que igual el resto de la humanidad.
Realiza este ejercicio físico y mental y ya
comenzaras a ver un cambio…
"No esperes. El momento correcto nunca llegará".-Napoleon Hill.-

