
Ahora si al contrario ya estas afilando los deditos para comentar que no practicas meditación porque es aburrido (y otras cosas más) antes de hacerlo te digo que no haces mal en no meditar…
Un día leí en el libro de Thich Nhat Hanh la historia de un aprendiz que quería meditar esforzándose duramente, noche y día sentado como una roca pero su sufrimiento no cambiaba…un día un maestro le pregunto: “¿porque te esfuerzas tan duramente?” a lo que el hombre contestó “para llegar a ser un iluminado”…el maestro levantó un azulejo y lo limo duramente, esforzándose en su pulido…el joven aprendiz pregunto al maestro porque hacia eso, este contesto “quiero hacer un espejo”…el aprendiz pregunto “¿cómo puedes hacer un espejo de un azulejo?” y el maestro respondió “¿Cómo puedes iluminarte con tan solo sentarte con esa actitud tan esforzada?”…
Buda decía “Mantén tu salud, alegría, no te esfuerces en hacer cosas que no puedes hacer”…El hablaba de lo que llamaba “Correcta Diligencia” que radica en el balance entre extremos (el de la severidad y el placer sensual). No es esforzarse por presión pero con alegría, calma, como algo agradable e interesante. Estas cualidades nos brindaran energía caso contrario es mejor no hacerlo porque no nos brindara alegría o transformación y es más…no sentiremos sus beneficios.
Thich Nhat decía “24 horas son un tesoro maravilloso, si echamos a perder ese tiempo, echamos a perder nuestra vida”. Es necesario alimentar las semillas (pensamientos) que nos llevan al desarrollo espiritual de manera consciente y no fortalecer o alimentar las que no nos llevan a la transformación. Todo llega a su tiempo si pones la energía hacia donde deseas llegar, pero para ello no necesitas atormentarte.

