
El evento fue registrado como el más grande terremoto submarino de la historia, mas de trescientas mil personas murieron…entre ellas la familia de mi amigo que lo llamare Efraín por razones obvias. Perdió su familia, perdió su casa, perdió su taller y lastimosamente también perdió una mano… su hasta la fecha mejor instrumento de trabajo pues Efraín era carpintero….
El tsunami trajo muchos heridos, gente que enloqueció, gente que se suicido. Es triste pero es real y no una fantasía, Efraín sobrevivió pero su situación no lo enloqueció, quizás al igual que muchos rescatados de la segunda guerra o campos de concentración, no quiero apenarles pero al contrario, decirles que Efraín decidió vivir y recomenzar. ¿Que fue lo que diferenció la historia de Efraín con la de otras personas? Si el recibió igual ayuda que otros de su amada ciudad “Aceh” localizada al norte de Sumatra, distante del centro del país, una ciudad completamente musulmana y hasta antes del tsunami completamente radical….
Efraín me enseño una valorable lección…me enseño que aun bajo las peores circunstancias el ser humano es producto solo y tan solo del significado que le ponemos a las circunstancias… de cómo interpretamos todo cuanto nos sucede. Es impresionante decirlo pero los seres humanos tenemos el poder y un poder tan grande de interpretar un evento o circunstancia para poder utilizarla para cavar una tumba dejándonos completamente destrozados en todo sentido convirtiendo la vida en un verdadero infierno o bien todo lo contrario, su significado puede motivarnos a una causa y hasta llevar el control sobre nuestra vida. A toda interpretación le sigue una “acción”, una decisión, sin la acción no existe el cambio…y sin la acción seguiremos siendo el títere de los eventos.
Efraín sufrió mucho, pero a diferencia de otros se recupero, trabaja en la capital, con la ayuda necesaria recibió una mano ortopédica. “No hay hora que no piense en mi familia” asevera y continua explicando “por eso….ellas son la fuerza que me motiva a contar mi historia y ayudar a otros damnificados, si Alah quiso que viviera fue por algún motivo… es este amor mas allá de la muerte que me da vida!”…
Es verdad que la vida puede ser muy dura, en un suspiro cambiarlo todo, arrebatar la seguridad del momento, por eso es importante fortalecer el alma, fortalecer el espíritu, interpretar los eventos para motivarnos a actuar…no estamos solos, no somos los únicos, no podemos caer…el pasado jamas iguala al futuro. La manera como interpretamos la adversidad y los problemas determina nuestra vida mas de lo que imaginamos.
¡Un suspiro, por un suspiro TU vida! ¿Cuantas veces te has detenido a pensar que “tu rutina” y tu “día trivial” es también la razón de poder por tan solo cinco segundos inhalar y exhalar el aire que Dios te da de paz... En detrimento de tus problemas. Sonríe por un momento y en tan solo cinco segundos inhala y exhala profundamente el aire. Porque ese suspiro de paz….. es un suspiro de VIDA…


