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sábado, abril 16, 2005

Si tan solo pudiera volver al pasado

Era uno de mis usuales vuelos al Asia, como de costumbre lágrimas en las mejillas y melancolia en el corazón. No existen palabras para describir el dolor de dejar la tierra, no importa cuan maravillosa sea la condicion en cualquier otro pais. La tierra, mi tierra, aquella que me entregó toda una hermosa niñez, “mi patria!”.

Miraba a través de la ventana del avion como se perdian en la distancia un grupo de enormes montañas cubiertas de nieve acompañadas por enormes rocas de tonos plomizos, café-terracota y azul. El cielo de color azul profundo resaltaba los rayos del sol y a lo largo de la boveda celestial se extendian algunas nubes cual finas cerdas de algodón.

Me quedaba por delante una larga travesia, si Marco Polo hubiese contado con aviones en su epoca!...De Latinoamerica a Europa y de Europa al Asia, cada continente y cada pais me presentaba un aeropuerto peculiar, diferente, único.

Durante el ًultimo vuelo de Frankfurt a Jakarta me ponia a pensar en el tiempo, “ahora es de dia cuando en mi pais es de noche!” pensaba mientras observaba de la ventana. En ese instante las azafatas como si fuesen manipuladores del destino me obligaron gentilmente a cerrar las ventanas del avion. En cierto modo es como si cada ser humano fuese privado de contemplar el día cuando su reloj corporal marca la noche y “debe” dormir. De hecho, todos en algun momento habiamos dirigido la mirada a nuestros relojes. El mio habia tenido que ser ajustado a la hora local tres veces.

De pronto me acorde de la clasica historia de Julio Verni “Viaje alrededor del mundo en 80 dias”, yo realizaba casi el mismo recorrido pero en avion, y mas aun, por razones de tiempo era como si estubiese “Viajando en el tiempo”! Poniendo sentido a mis pensamientos yo llegaria de noche al asia cuando en latinoamerica el dia comienza. Me ponia a pensar que pasaria si en lugar de estar en el asia estaria en mi pais pero con la hora local y con la experiencia de un dia vivido. Seria que con este viaje de retorno en el tiempo podria cambiar en algo mi destino? muchas veces he oido exclamaciones como “Si tan solo pudiera volver al pasado”, “Desearia que esto jamas hubiese pasado” o “Si tan solo pudiera borrar mis errores pasados”. Y fue en ese, solo ese maravilloso momento que valore realmente el concepto real de la palabra ”viaje por el tiempo”.

En 1905 Einsten, en su teoría de la relatividad, asegura que es posible viajar a través del tiempo siempre y cuando se viaje a una velocidad próxima a la velocidad de la luz. En 1916 el físico alemán Karl Schwarzchilds propuso la existencia de “agujeros de gusano” (Wormholes), que son agujeros que se encuentran conectados en un ambiente de cuatro dimensiones; “espacio-tiempo”. Estos pueden estar conectados en diferentes puntos del espacio y diferentes horas o tiempos. Los agujeros de gusano significarían la conexión entre diferentes lugares en tiempo y espacio.

En el caso de que esta hipotesis de un viaje por el tiempo fuese probada y descubierta en este instante presentandose la posibilidad de viajar muchos años al pasado...Viajaria usted por el tiempo para cambiar “algo” en su pasado?.

Si la respuesta es afirmativa, no esta solo! pues muchas personas argumentan que viajarian para cambiar sus errores pasados, cambiar el camino que alguna vez se eligio, rehusar propuestas, aceptar propuestas, viajar fuera de sus paises en su momento, no viajar, salvar al ser amado de alguna catastrofe, guardar silencio, exclamar lo que no se dijo, en fin! muchas situaciones pasadas serian cambiadas.

La verdad, es que si nos detenemos a pensar en la cantidad de gente que se encuentra a nuestro alrededor, nos daremos cuenta que todos de alguna manera llevan en su vida un problema, o un error cometido que es causa de una actitud en su momento, o mejor dicho en el “pasado”, al menos la mayoria de las personas acusan al pasado de sus problemas. Esto quedria decir que no existe persona que haga en su vida todo lo correcto y de manera perfecta, (si bien existe aun no tube la gracia de conocer). Entonces obviamente si podríamos cambiar un error del pasado, la idea de volver a cometer otro error no se encontraría cerrada, y si ese seria el caso caeríamos en un constante viaje por el tiempo cambiando una y otra vez nuestros errores pasados. Mas aun, queda presente el misterio del “destino”, “karma”, “objetivo de vida”, etc. que seguirán siendo un misterio reservado a Dios. En otras palabras el hecho de cambiar algo del pasado no necesariamente excluye el resultado final de un evento en nuestras vidas debido precisamente a este “misterio divino”.

Somos seres humanos de libre alvedrio, completamente vulnerables al hecho de cometer errores. El tiempo se encarga de borrar cada error de nuestras mentes, lentamente pero con un seguro andar. El hecho de estar conscientes de este solo y simple hecho sin embargo resulta tan dificil. Tendemos a jamas perdonar, ni siquiera a nosotros mismos, y cuanto menos podemos cambiar el pasado que impacta en nuestro presente tendemos a mirar hacia atras pero jamas al futuro, generalmente el pasado es conocido y tendemos a disasociarlo del futuro sin darnos cuenta que lo que estamos haciendo en este preciso momento esta construyendo el futuro. Vivimos apegados a nuestro pasado y a cada dia que ya se fue, tanto en las cosas malas como las buenas, por ejemplo si tubimos una hermosa niñes nos la pasamos añorándola, solemos condenar la juventud actual y poner de ejemplo la nuestra que suele ser “siempre” la mejor generacion en lo referente a la musica, la moda, los habitos. Nuestro pasado suele ser siempre MEJOR que nuestro presente cuando las condiciones se muestran inciertas o cuando llevamos problemas, porque es algo vivido y pasado en cambio el futuro es “desconocido y por vivir”.

La verdad es que cada uno de nosotros lleva un objetivo en su camino por la vida, por eso una serie de lecciones caen en nuestro camino como ejercicios de una clase perfecta. Nadie pasa por exactamente las mismas lecciones, creame que cada ser humano lleva un recorrido en su vida parecido al caer de cada gota de las miles que conforman la lluvia. Una perfecta travesia, un armonioso recorrido, un efecto diferente por el viento, y finalmente el reposo en un determinado lugar de la tierra. Muchos quizas pensarian que desearian retornar al pasado para evitar una catastrofe, pero si el ser amado debe partir en cierto momento de nuestras vidas, que le asegura que luego de viajar al pasado y evitar este hecho el mismo vuelba a repertirse una y cada vez que usted decida viajar por el tiempo?

Si despues de esta reflección, aun le resulta dificil poder concevir este hecho, y no se pueden perdonar un error en el pasado y aun sienten el peso de una decisión equibocada. Existe una teoria parte de la mecánica quantica que nos habla de un “Multiverso” o universos paralelos presentada por el fisico David Deustch, que sostiene que nuestro universo puede tener un similar universo en algun lugar con inclusive las mismas personas viviendo en el, quizas usted mismo viva en otro universo llevando una vida paralela con decisiones distintas. Quizas mientras se encuentre leyendo este articulo exactamente a su lado en otro universo varias personas se encuentran viajando en tren!

Pero en todo caso y a mi parecer le seria realmente mucho mas valuable parar de leer y descansar por un momento mejor es que disfrute “de este presente” olvidando el pasado. Quizas podria escuchar su melodia favorita o simplemente escuchar la letra de la cancion “my way” creada por Paul Anka. Vamos, mire a su alrededor, aun le queda una ventana por abrir y muchas cosas hermosas por descubrir, abra su ventana, abra la ventana al futuro...

sábado, abril 09, 2005

Identidad

Cuando hablamos de identidad, en realidad a que nos referimos? Es a la cultura? Al país donde nacimos? A la familia?.

Cuando nacemos entre otras cosas nos enseñan sobre cultura, “nuestra cultura”. La cultura se queda arraigada en cada individuo como un sello de barras industrial que se lleva en la piel y que nos indica que puede ser aceptado y que no puede ser aceptado frente una situación cualquiera. Así como exactamente un producto pasa por el identificador del código de barras en la caja de un supermercado al momento de ser valorado y pagado.

Nuestra cultura nos da una serie de “Normas y reglas”, es algo que se aprende. Nuestros rasgos físicos como nuestro color de piel o nuestro idioma no es único, de hecho muchas veces es difícil predecir el país de origen de muchas personas, por ejemplo en cuanto al idioma un francés puede llegar a aprender a hablar el español como un boliviano y un mexicano puede llegar a ser tan diestro en el ingles como un estadounidense. Si a mi caso corresponde, durante mis viajes, rara vez podía ser identificada mi verdadera nacionalidad, debo confesar que he pasado por italiana, francesa, argentina, mexicana, y hasta asiática. Muchas veces podía ser parte de cualquier otra cultura con tan solo esconder mi sello cultural. Quizás por eso muchas personas olvidan el quienes son en realidad, quizás porque no encuentran su identidad personal o su “verdadero Yo”.

En mi país me enseñaron a gustar de las especies, de la misa dominical, del gusto por las salteñas, de los viernes de soltero, de las noches de gala y de la etiqueta boliviana. Durante mis viajes al exterior mis especias, mis “tuntas” y mis “cuños” siempre ocupaban casi media maleta. Un día me di cuenta de dos cosas, primero que mis platos bolivianos favoritos perdían el sabor al ser cocinados en otros países pues para mi definitivamente no eran lo mismo y segundo que me perdía el verdadero placer de disfrutar cuanto me rodeaba por llevar una maleta tan pesada. Quizás mi maleta era solo la identificación de mi cultura, de mi misma, podría decirse que en este caso era una maleta “cultural”.

En muchos lugares me aterrorizaba ver como las personas hacían cosas inapropiadas a mi criterio y que las mismas se horrorizaban cuando yo realizaba lo que a mi criterio era normal. Sorprendida he escuchado historias tristes de gente cristiana cuyas iglesias eran apedreadas por grupos musulmanes, o de grupos cristianos que discriminan y pelean con grupos opuestos, o de amigos que sentían el dolor de una discriminación racial, de las barreras del idioma, en fin de las peleas entre grupos étnicos, y muchas otras cosas mas. Es que esta “identidad” es la verdadera identidad y puede ser declarada tu código de barras personal? Aun recuerdo el día en que encontré una persona en Indonesia quien no sabia cuando había nacido, jamás festejo o le festejaron un cumpleaños, tampoco era relevante para esa persona, no tenia un signo zodiacal y solo tenia un nombre, no contaba con apellido, pero aun así era muy querida en su pueblo, era esencial,… era única.

Durante mi estadía en Bélgica tuve la buena suerte de encontrar en una de las pequeñas ciudades flamencas un pequeño restaurante cuyo menú, a mi criterio, dejo una impresión fabulosa del arte culinario griego. Sin embargo el momento en el que estuve en Grecia ningún plato podía alcanzar el sabor del pequeño restaurante griego en Bélgica. Porque? Porque aunque el lugar era pequeño y lo había visitado solo por un par de veces, lo había visitado con las personas indicadas y con mucho sentimiento de contento, todo parecía perfecto, la magia de su hoguera, el par de músicos, el cóctel con hielo seco, en fin la noche era perfecta! Aquel pequeño restaurante griego en otro país, tenia un sello único, su propia identidad no podía ser copiada, imitada y ni siquiera encontrada en su lugar de origen.

Durante mucho tiempo declare mi plato favorito un simple espagueti con pollo. De hecho fue el plato oficial de cada uno de mis cumpleaños, pero después me di cuenta que no era la comida en si, sino el recuerdo de un restaurante en mi ciudad al que acudí en uno de mis cumpleaños con mi familia cuando aun era niña, la especialidad del lugar eran las pastas. Aquella tarde me sirvieron spaghetti con pollo ato matado, alrededor de una pequeña mesa mis padres me cantaron el Feliz cumpleaños, solo risas y contento hicieron un día mas un día perfecto que quise llevar conmigo por el resto de mi vida. Obviamente eso era imposible, el momento había pasado, pero mi sentido de obsesión humana intentaba “repetir” a mi manera algún detalle como el spaghetti con pollo!.


Yo creo que todos tenemos un sello invisible de identidad, así como un sello industrial. Todos somos únicos. Nos lo grita la misma ciencia! Contamos con un solo ADN, una sola huella digital, etc.

No son las cosas, las comidas o los eventos que hacen el momento especial. No es la situación la que lleva una única “identidad”. Son las personas las que hacemos la situación especial. La cultura se aprende, se la recuerda con cariño, uno puede rescatar lo mas positivo de cuanto uno aprende sin convertir este sentimiento en un sello que jamás podrá ser revalorado y que debe ser comparado. Cometemos el error de pensar que nuestra cultura es nuestro sello o que lo es nuestra profesión, nuestra religión, nuestro color de piel, etc. Sin darnos cuenta que la verdadera identidad es algo que se encuentra muy dentro de nosotros.

Si por tan solo un minuto nos olvidamos de cuanto nos rodea y de cuanto poseemos para poder cerrar los ojos y meditar. En ese valioso momento podremos intentar encontrar esa identidad, quizás nos encontraremos frente a alguien que un día fue un niño como cualquiera en este mundo, frágil, honesto, juguetón y soñador. Ese alguien parado frente a ti, que te observa sonriente te mostrara tu verdadera identidad. Y será en ese preciso y maravilloso momento que podrás reconocer tu verdadero sello, aquel sello que es tuyo, aquel que lo llevas donde vas, aquel que con orgullo puedes mostrarlo...

domingo, abril 03, 2005

Sera que soy bella/o?

Vivimos en la época en que las perfectas siluetas femeninas son extremadamente delgadas. La nueva moda dejo en el pasado la clásica silueta perfecta “90-60-90” de Marilyn Monroe.

Recorrer tiendas de moda es una de las debilidades de muchas mujeres. Durante mi estadía en Bélgica, la avenida central de tiendas en Anveres o de Bruselas era mi único estimulo para crear un “pensamiento positivo” y evadir mis depresiones. Las épocas de descuentos se caracterizan por una enorme cantidad de gente que visita las tiendas de ropa, gente que camina de manera apresurada y que prácticamente muestra una cierta desesperación por adquirir una prenda. Es como si todos en algún momento necesitáramos mostrarnos diferentes, lucir perfectos, o estar de acuerdo a la “moda”.

En Indonesia, específicamente en Bandung grandes shopings de moda se levantan en varias avenidas. Enormes centros que contienen tiendas de famosas marcas como Mark & Spencer, Adidas, y otros. Las tiendas llamadas “Factory outlet” se han convertido en el centro de atención. La gran diferencia es que la moda trae cada vez mas diminutas tallas. Hermosas blusas que aunque llevan una gran “L” en la etiqueta lucen como si fueran en realidad una “Extra S”. A la situación de que las asiáticas se caracterizan por ser demasiado diminutas se suma el hecho de que la “moda actual” apoya al prototipo de mujer extremadamente delgada.

Recientemente me encontraba visitando uno mas de los centros de moda, mas que un placer era una necesidad, sin embargo buscaba algo no solo practico pero también estético. Una gran variedad de blusas de diversos colores fueron desechadas por su extremada pequeñez, al igual que pantalones que no llegaban a mi talla, me sentí como si fuera “anormal”. Todo aquel orgullo del pasado por poseer una perfecta silueta se había borrado por completo con la moda actual y por además el hecho de estar en el Asia. Un frió aire de depresión recorrió cada rincón de mi cuerpo. Me observaba en el espejo tratando de encontrar donde se encontraba la falla! Al final me di por vencida, mejor era salir con las manos vacías y un corazón destrozado que comprar algo que jamás podría ser de mi aprecio. Casi a la salida me puse a pensar en la sección de ropa interior. De todas maneras necesitaba comprar algo allí así que decidí pasear por esa sección antes de partir. De pronto todo mi sentimiento de depresión y falta de autoestima se borro, y muy por al contrario una sonrisa devolvió el brillo a mi rostro. Todos, absolutamente todos los corpiños llevaban almohadillas, en algunos casos de manera exagerada! También se vendían una enorme cantidad de bragas o calzones con almohadillas cual esculturas de Miguel Angel. Todo parecía una farsa, me sentía como si estuviera en la sección de ropa de alguna obra teatral en la que los actores debían fingir siluetas según sus roles en cualquier drama. El hecho inevitable de ser tan delgada traía consigo el efecto de perder por completo la identidad femenina, aquella que es sensual, sexy, y que sin necesidad de una operación quirúrgica puede ser digna de ser lucida.

Nuestro cuerpo, hermoso templo. Será que es difícil amarlo como es? Siendo el único fiel amigo que nos acompañara por el resto de nuestras vidas? Que nos brinda tantas satisfacciones, sus sentidos, sus “alarmas corporales”, su calor. Cuantas muchachas caen enfermas por anorexia y otras enfermedades por tan solo “lucir” según el prototipo que la moda les pide?

Tal y como Elizabeth Kubler Ross menciona “La gente es como una vidriera de colores, Brillan y relucen con el sol, pero cuando el sol se va la verdadera belleza se revela solo si existe una luz interior”. Todas llevamos mas de una belleza, o habilidad, así como existen 8 inteligencias (Lingüística, lógico-matemática, musical, espacial, corporal-cinestésica, interpersonal e intrapersonal). Es solo cuestión de intentar una y otra vez, sin darnos por vencidos, encuentra tu belleza, descúbrela!... y finalmente… explótala!